Las Provincias

Juzgada por todos menos por un juez

Un pueblo no puede ser tan desagradecido que olvide tantos años de servicio público por unos supuestos hechos, no comprobados, de los últimos tiempos de su mandato. Rita dio la vuelta a Valencia, la modernizó y la hizo grande pese a quien le pese. Apena ver la falta de respeto con que la han tratado quienes han querido condenarla sin estarlo. Para algunos grupos políticos era un hecho, se han creído jueces sin serlo. Quien es capaz de elevar a Otegi como un héroe, mientras no lo es de guardar un minuto de silencio, por humanidad, está demostrando ya lo que muchos creíamos: contra ella ha habido cacería mediática y política, sin respeto alguno a lo que esta persona ha sido y fue. Algunos chacales parecen querer aparecer como los puros, los intocables, los únicos con derecho a sentenciar... Pues aunque hubiera algo de cierto en lo que se le acusó, nadie puede olvidar tanto trabajo y esfuerzo por ella realizado, trabajo del que nunca será capaz quien vive de venganzas y revanchas. Rita vivió para Valencia y le damos las gracias no sólo por su tarea como alcaldesa, sino como persona cercana, alegre, inmersa en las tradiciones de nuestra ciudad y siempre intentando la unidad, la paz y la grandeza en esta Valencia que tanto amó. Con sus luces y sombras ha sido una mujer bandera, la alcaldesa de España como se la ha llamado. Tal vez ha muerto de tristeza por el abandono que ha sufrido los últimos meses, pero me gustaría que desde lo más hondo del corazón, cada Valenciano pueda darle un póstumo ¡gracias! y entonar una oración a la Geperudeta junto a la cual deseamos descanse en paz.