Las Provincias

Fidel sigue presente en España

La figura de Fidel Castro es la de un desconocido para la mayoría de los españoles, que si aún le recuerdan como revolucionario a causa de su edad (la de la mayoría de los españoles) lo hacen pensando de él como un abuelo cebolleta del comunismo trasnochado que sobrevivió hasta los 90 años en un mundo en el que ya era un anacronismo. Quien no ha ido a Cuba tiene una docena de amigos que sí lo ha hecho, que cuentan y no terminan de lo que los habitantes de ese país hacen a cambio de un manojo de bolígrafos Bic y anécdotas de ese tipo incompatibles con considerar a su gobierno como un ejemplo de quehacer anticapitalista.

Hasta que casi todos los españoles viajamos a Cuba la historia fue otra. La llegada al poder de Fidel ocurrió cuando España se sacudía de la dictadura de Franco y ser joven era sinónimo de apoyar cualquier revolución lejos o cerca y en especial la de un tipo con barbas, mas gallego que otra cosa, que luchaba prometiendo liberar a su pueblo de la opresión del capitalismo norteamericano. A ver quien de por aquí estudió en la universidad sin colocar sobre su cama un poster del Che Guevara junto al poster del Guernica de Picasso.

Los progres de los sesenta se convirtieron en gobernantes de la España de los 80, el PSOE renunció al marxismo, el PCE tuvo que cambiarse de nombre para no desaparecer, la cultura del pelotazo sustituyó a la de admirar la revolución, el PP llegó al poder y Castro comenzó a ser tratado como un personaje estrambótico por parte de la izquierda, peligroso por parte de la derecha, siempre mas comprensiva con el sufrimiento de los disidentes de la isla y los exiliados de fuera quizás porque no tenía que hacerse perdonar su pasado de simpatizante de la revolución.

Con la caída del Muro de Berlín primero y luego con la inevitable desaparición de los partidarios de quienes gobernaron al otro lado del Muro se produjo en toda Europa una caída de un partido comunista tras otro, colapsados por un efecto dominó. Y hasta en España llevamos dos décadas en las que el comunismo ha tenido que cambiar de nombre para subsistir donde aún tiene alguna fuerza, que cada vez es menor.

Y, sin embargo, lo que el régimen cubano sigue representando mientras el segundo de los Castro continúa negando la libertad a sus ciudadanos y condenando a los disidentes políticos a la carcel y a los demás sufridores a la miseria es algo que mas de un partido político español mantiene vigente en el programa con el que se presenta a las elecciones. Si hay alguien que habla como Fidel ese es Pablo Iglesias; si existe una formación política que defiende lo que los Castro, es Podemos. Cierto es que su sintonía aparente es mas cercana con el régimen chavista de Venezuela que con el castrista. Pero, ¿qué es el chavismo sino la réplica actualizada de lo que Fidel impuso a su pueblo durante mas de medio siglo?