Las Provincias

Orson Welles

Vacío de poder, irse de vacío, salto al vacío, estómagos vacíos... Todas estas expresiones se pueden relacionar con el momento actual de la clase política española sin distinciones de partidos porque sirven para describir las relaciones de poder. Al margen de las frases hechas y los lugares comunes, los vacíos, que no son competencia exclusiva de los políticos, no dejan de ser frustraciones. Cada persona elige cómo digerir o purgar sus insatisfacciones: dándose atracones de comida, entregándose al alcohol, obsesionándose por acumular dinero, comprando ropa de forma compulsiva, dejándose el aliento en el gimnasio, esforzándose por ganar estatus social, sacrificándose por mantener la belleza... Y luego están los individuos, poco honestos consigo mismos, que vomitan sus fobias, sus odios y sus complejos en las redes sociales como si éstas sustituyeran las horas de terapia con el psicoanalista. No hace falta ser Orson Welles para saber que a todos nos enseñan a no hablar con la boca llena, pero pocos aprenden a hacerlo con la cabeza vacía.