Las Provincias

Plaza de Doña Rita Barberá

Cuarenta años en la vida política, luchando por dejar a su Valéncia querida en lo más alto del panorama internacional. Aupando con todas sus fuerzas a políticos de su partido y ostentando con orgullo la dirección de esa Alcaldía, a la que dedicó lo mejor de su vida. Con su espíritu entusiasta y alegre, consiguió renacer aquel viejo refrán de nuestra Valencia, jardín de flores'. Durante su mandato fue la ciudad más limpia que hemos disfrutado todos los valencianos. Nos hizo vibrar en todas las fiestas y costumbres de nuestra tierra, como las Fallas, 9 d'Octubre, el Traslado de nuestra Virgen de los Desamparados, los milagros de San Vicente y una gran lista de nuestra cultura valenciana, haciéndonos sentir orgullosos de esta bendita tierra.

Vivió para su Valéncia, entregándose a la política. Y es la política la que le arranca la vida. Fue tan brillante y envidiada, que todos sus enemigos, y algunos de su partido, la acosaron vilmente hasta destrozarle el corazón. Y todo, antes de que la justicia pudiera dar su veredicto. Qué dirán las cadenas de televisión, Cuatro, Tele 5, La Sexta. Se unirán a la sentencia del que se cree 'todopoderoso', ese de la nueva casta que por donde pasa va dejando su 'caspa' y no considera oportuno dedicarle ese minuto de silencio de las Cortes.

Por toda su brillante trayectoria al frente de nuestra Alcaldía. Por ofrecernos a los valencianos la Valencia más limpia de nuestra historia y por tu buen y gran corazón, humildemente pido a los valencianos de todos los colores que votemos por perpetuar su nombre en la plaza del Ayuntamiento: Plaza de Doña Rita Barberá.