Las Provincias

UNA MADRE ES UNA MADRE

Una marca de leche lidera una iniciativa para que la Real Academia de la Lengua cambie la definición de madre. Ahora mismo es: «Mujer o animal hembra que ha parido a otro ser de su misma especie». Claro que esta es una de las muchas acepciones que recoge el DRAE. Quince en total. Una iniciativa tramposa porque nada se dice de la tercera acepción: «Mujer que ejerce las funciones de madre». A su juicio, una polémica estéril que abre una caja de Pandora innecesaria porque asocia a la mujer a un rol preestablecido, la cosifica, reduce el modelo de familia al socialmente establecido y bla, bla, bla. Sea como fuere, decidió investigar más porque #UnaMadreEs apestaba a publicidad por todas partes. Inicialmente cinco caras conocidas narran en diferentes minivídeos su experiencia y explican su adhesión al movimiento. Después, ciudadanos anónimos se unen a la causa grabando un favorecedor vídeo en blanco y negro y confesando lo mucho que quieren a sus madres. Qué malito es el ego. Pérez Reverte debe de estar la mar de divertido. La recogida de firmas es a través de una plataforma. La web permite apoyar la petición y, a la vez, sugerir adjetivos para adornar la definición: única, entregada, luchadora, fuerte, insustituible. En unos días, cerca de 28.000 personas se han unido. No es la primera vez que un colectivo trata de cambiar las acepciones de alguna definición. El año pasado, el Consejo Estatal del Pueblo Gitano solicitaba a la RAE que eliminara la quinta acepción por considerarla peyorativa. En aquella ocasión, la Academia consideró que una de las funciones de la lengua es reflejar los usos lingüísticos. Desconoce si llegarán a las 100.000 firmas requeridas. Con el ruido mediático conseguido, ya tienen la campaña hecha. Lo que usted opine sobre su madre es totalmente irrelevante.