Las Provincias

DONDE LOS BESOS

Un lugar permanece con más intensidad en nuestra memoria cuando ha sido el escenario de un beso. Esta es la idea que subyace a la iniciativa que propone 0707, un colectivo artístico callejero de Italia y que promueve expediciones para encontrar los mejores lugares del mundo para besarse y marcarlos. Sitios que incitan a cerrar los ojos y a juntar las bocas, ciegos por un instante a la belleza del escenario.

Así, cargados con adhesivos en las que se lee This is a good kiss spot, los expedicionarios se lanzan a encontrar y marcar posibles ubicaciones. El mismo grupo anima a que se descarguen la frase de Internet y la coloquen en puntos que consideren oportunos. Algunos han sido señalados en el puente de Brooklyn, la ópera de Sydney, el Montmatre de París o el Coliseo romano. Otros, sin embargo, se encuentran en lugares más mundanos e inverosímiles. Sitios vulgares, como semáforos, buzones de correos o el metro, que quedan embellecidos por la fugacidad de un beso. Los carentes de romanticismo, los pragmáticos y los corazones rotos podrán pensar que es una iniciativa empalagosa. Al final, los más importantes son los viajeros, porque contribuyen aportando el beso. Y si se trata de un beso de los buenos, de los de verdad, el lugar se recuerda para siempre. Por eso, cuando en vuestros viajes encontréis la marca en uno de esos puntos, susurradle a vuestra pareja lo que dijo Brando en sus Cartas al tiempo: «Déjame darte un beso, de esos que no se olvidan, ni en otros labios, ni en otras noches, ni en otras vidas».