Las Provincias

IZQUIERDA NACIONALISTA

Herencia del antifranquismo y tacticismo cortoplacista. La alianza de la izquierda con los nacionalismos periféricos hunde sus raíces en la dictadura, como reacción a cuarenta años de la España una, grande y libre, de la uniformidad castellanizante, del discurso patriotero de nostalgia imperialista que cantaba las glorias de un pasado remoto y la mayor parte de las veces inventado (exactamente igual que hacen vascos, catalanes, andaluces y, por supuesto, valencianos). Como reacción, el progresismo se hizo nacionalista, no tanto por convicción como por ser la lógica consecuencia de su lucha contra el régimen de Franco. En los primeros años de la transición, la izquierda valenciana salía a la calle en manifestaciones con aquel famoso eslogan de 'Llibertat, amnistia y Estatut d'autonomia', mezclando lo global con lo local. El flirteo de los partidos de izquierda con lo que ahora se llama derecho a decidir y que en los primeros años de democracia se conocía como derecho de autodeterminación se acabó -en el caso del PSOE- cuando se convirtió en partido de Gobierno. Felipe González pactó con la CiU de Jordi Pujol o con el PNV cuando lo necesitó para dar estabilidad al Ejecutivo, como hizo después el PP de José María Aznar. La quiebra -también aquí- se registró durante el mandato de Rodríguez Zapatero, que creyó ver una oportunidad histórica para arrinconar a la derecha e impedir que volviera a gobernar durante décadas. De aquella etapa es el 'todos contra el PP': la izquierda constitucional, la radical y los antisistema, los nacionalistas moderados y los independentistas, todos unidos para impedir que la derecha llegara a la Moncloa. Un cortoplacismo desleal con el espíritu de la Transición y de la Carta Magna de 1978, una anomalía con lo que se hacía y se sigue haciendo en el resto de Europa. Zapatero dio alas a la reforma del Estatut catalán y los seguidores de Pedro Sánchez pretenden hacer otro tanto con el vasco. El PSOE corre el riesgo, serio riesgo, de acabar siendo el Partido Socialista del Sur de España, mientras se desangra en las regiones donde juega a ser más vasco, más catalán o más gallego que socialista. Su suerte es que su contrincante, Podemos, está en las mismas. Para mañana jueves, la 'Morada de València' (con acento abierto, faltaría más) ha organizado un debate sobre 'la plurinacionalidad' en el que participarán representantes de En Comú Podem, Podemos Euskadi, En Marea y Podem-A la Valenciana. En la nota de prensa donde anuncian el acto se habla, como no podía ser de otra forma, de 'el Estado' (en lugar de España) y del País Valenciano (en lugar de la Comunitat). La izquierda, más o menos extrema, lo tiene claro: para gobernar necesitan a nacionalistas y separatistas.