Las Provincias

Éste no, éste no, éste sí

Los hijos son los hijos, y los padres quieren a los hijos por la mera razón de que son sus hijos. ¿Qué otra razón haría falta? Cualquiera se escandalizaría ante la noticia de que una madre decidió matar a su hijo porque no era suficientemente guapo... Aun así, ¿no es posible que los avances de la ciencia puedan, en algunos casos, complicarnos la vida en vez de facilitárnosla? ¿No es posible que, ante la posibilidad de «mejorar» al hijo, pueda meterse la superficialidad? Supongamos que lo intentamos 'mejorar', pero ¿y si no sale como nos gustaría? ¿Lo abortamos? ¿Existe de verdad alguna diferencia entre las dos situaciones descritas anteriormente?