Las Provincias

Ante el 25-N: hechos frente a palabras

Yolanda dejó, sin saberlo, un testamento escrito para la sociedad. «La violencia de género es un problema de todos». Así lo expresaba en un artículo publicado un año antes de ser asesinada en un garaje por su ex pareja. Yolanda era periodista. «Debemos atender, prevenir y actuar antes de que se tenga que lamentar una muerte más». Una premonición que hoy estremece. Esa muerte a lamentar fue finalmente la suya. Decir que ella había sido la última víctima era sólo una referencia cronológica. El tiempo se encargó de avalar los peores presagios. En apenas un día otras dos mujeres más, en Mallorca y León, se han sumado a esta terrible lista. En lo que va de año ya han perdido la vida treinta nueve mujeres a causa de la violencia de género. En torno a 1.400 en la última década ¿Cuándo será de verdad la última? El próximo 25 de noviembre se celebra el Día Internacional contra esta lacra social. Las condolencias no bastan. Las condenas ante el espanto tampoco. En el mismo texto la propia Yolanda pedía más recursos. Los lamentos institucionales mientras el Gobierno Central del PP recorta medios para la protección de estas mujeres suponen un acto indignante de hipocresía. Más que nunca los hechos frente a las palabras.

Hace ahora un año la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública declaró todos sus centros sanitarios 'Espacios seguros y libres de violencia'. Se distribuyeron 15.000 guías rápidas sobre el protocolo de actuación sanitaria frente a estos casos. Además se repartieron 50.000 hojas de autoevaluación para que las propias mujeres, a través de un sencillo test, tomaran conciencia sobre si son víctimas o no de sus parejas. La violencia no siempre es visible, pero no por ello deja de ser violencia. No es cuestión de apabullar con cifras, pero sí de reforzar desde las instituciones públicas todos los mecanismos de prevención. De entre ellos, y dentro de las competencias de la Consellería, el cribado universal a mujeres mayores de catorce años resulta pieza fundamental. Entre enero y septiembre en la Comunitat Valenciana se han contabilizado 1.766 casos positivos de violencia de género de un total de 65.286 mujeres (2,7%) que accedieron a realizar el cuestionario de cribado de violencia de género en sus centros sanitarios de referencia.

La magnitud del reto es tal que todo esfuerzo es insuficiente. Sin embargo, en la convicción de que el sistema sanitario, por su proximidad y frecuente trato con la ciudadanía, puede contribuir a la construcción de una sociedad más segura para las mujeres la voluntad de esta Conselleria es potenciar estas iniciativas. Una de ellas se desarrolló este pasado verano con la puesta en marcha de la campaña 'El machismo no tiene vacaciones' en la que se instó a los profesionales, a través de una carta y una guía de actuación, a extremar la vigilancia por ser fechas propicias al aumento de episodios de este tipo. Con carácter atemporal, y muy relevante para esta Conselleria, se ha redactado un manual específico para casos de violencia de género en mujeres con adicciones.

Sensibilizar frente la violencia de género y formar a profesionales para que de manera más eficaz se trate de evitar son dos ejes también fundamentales. Al finalizar este año todo el personal de atención primaria habrá recibido una sesión de sensibilización y formación en violencia de género. El personal de los Servicios de Urgencia Hospitalaria ya la ha recibido y a principios de año se extenderá, en función de las prioridades, a la asistencia especializada, los Centros de Salud sexual y Reproductiva y las Unidades de Conductas Adictivas y Alcohología. En el marco del primer Plan de Igualdad de esta Conselleria también se abordará la formación en violencia de género en el entorno laboral para cuya vigilancia se está formando a ochenta personas.

Más que un relato o enumeración de iniciativas, necesarias todas ellas, se trata de transmitir la idea genérica de que las instituciones, las Administraciones, los gobiernos, al menos el de la Comunitat Valenciana, están para resultar eficaces a la sociedad. Para garantizar en este caso, cada cual desde su ámbito de actuación, los derechos y la seguridad de las mujeres que ven su vida en riesgo por la violencia de género. La conmemoración de este Día Internacional es una buena oportunidad, todas lo son, para recordar la necesidad de ir más allá. Este gobierno, dentro de sus competencias, lo ha hecho y seguirá haciéndolo. Ha llevado a cabo iniciativas que probablemente no se hubieran realizado con otras Administraciones. Es hora de relegar el voluntarismo, las buenas intenciones y las condolencias. Es el tiempo de las decisiones, de la aplicación de medidas concretas, del aumento de recursos y, en definitiva, de diseñar soluciones con toda la contundencia que exige esta barbarie.