Las Provincias

El ojo, la viga y la paja

Cuán cierto es el refrán que incluye esos tres elementos, y una prueba excelente de aplicación del mismo la tenemos (¡cómo no!) en el Ayuntamiento de Valencia y, más concretamente, en su Delegación de Cultura Festiva, y en este caso que nos ocupa en las Fallas. El señor concejal impone unas normas en el vestir a las niñas y señoritas que forman las cortes de honor de las falleras mayores de Valencia, y se escuda diciendo que esas normas de protocolo ya existían hace 20 años pero que nunca se habían aplicado (ya es asombroso que unos esforzados progresistas apliquen unas normas escritas seguramente por rancios derechistas). Y me parece muy bien que se apliquen esas normas de los vestidos, faldas y transparencias para vestir con corrección porque representan a una gran fiesta de una gran ciudad. Yo pediría al señor concejal que hiciera una copia de esas normas y las entregara sin pérdida de tiempo a algunos miembros de su coalición y otros asociados para que cuando vayan a los plenos de Ayuntamientos, al Congreso o a otros lugares representativos, lo hicieran con la debida corrección llevando chaqueta y corbata los hombres y no camisas de cuadros con mangas arremangadas, y las señoras llevaran vestidos correctos y no camisetas con mensajes como hacía la señora Oltra, ¿o es que las falleras no pueden ser progresistas?