Las Provincias

LAS DOS MITADES

Se dice que rectificar es de sabios, pero los que están en la eventual posesión de la sabiduría no tienen que hacerlo. Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, después de decir que esa región, que es de todos, paga 3.000 millones para que los andaluces tengan sanidad y educación, ha afirmado que ella nunca lo ha dicho. Confiemos en que si alguien se atreve a llamarla imbécil, que más que un insulto sería una definición, ella puede argüir que sus palabras han sido malinterpretadas. Son las que son, porque las palabras quedan y flotan en el aire como los corchos en el agua. Sobre todo si quienes las pronuncian son unos alcornoques que han acertado a colocarse en un puesto clave, del que no es fácil desclavarlos.

Ya sabemos que Cataluña está partida en dos mitades casi simétricas, una a favor de la secesión suicida y otra en contra de la historia y del sentido común. El combate que nació del absurdo y del rencor, aparte de la torpeza estatal, está muy igualado, pero como es imposible dictaminar un nulo, tienen que perder los dos. ¿Cómo se falla una pelea con dos árbitros, si uno da vencedor por 44,9 y otro califica de vencido al que obtuvo el 45,1?. Lo único que está garantizado es la bronca cuando se proclame el veredicto.

Por si fuera poco el lío de barómetros de la Generalitat, Cristina Cifuentes, a la que nadie ha comparado con Simone de Beauvoir, ha ofendido a una comunidad entera, antes llamada región. Siempre presentan disculpas los más impresentables. Hay patriotas de capirote que para defender a su patria chica atacan a la grande. Parece como si la aspiración fuera volver a las taifas. Cada uno en su cubil, pero garantizando a los sindicatos que volverán a subir el sueldo a todos los funcionarios, a ver qué pueden comprar ahora que viene la Navidad y hasta los grandes patronos llaman hermanos a sus esclavos más ejemplares. A algunos les regalan cestas. Creo.