Las Provincias

JORGE Y FER

Más curiosidad que por saber quién va a ganar este año 'Gran Hermano' hay por saber si el 'reality' de Telecinco tendrá más ediciones. Nadie ha dicho que no, pero la audiencia ha acusado la marcha de Mercedes Milá y un casting más bien flojo. El concurso ha tenido unas semanas un poco críticas, pero últimamente no parece que peligre su liderazgo. El jueves anotaron un 20% de 'share', a bastante distancia de sus rivales. Y lo hicieron forzando una noche «épica».

Superada la novedad del 'edredonning' y las broncas, la disputa entre las dos nominadas (Adara y Clara) se presentaba como el principal aliciente, pero la cosa les salió mejor de lo que pensaban porque las votaciones estaban tan ajustadas que hasta tuvieron que alargar un poco para hacer el último recuento. Se saldó con una ventaja mínima de tres votos a favor de Adara, la que siempre está nominada y nunca sale, que es lo que les suele suceder a casi todos los ganadores de 'GH' (este año parece que no hay duda tampoco).

Jorge Javier, al que le ha tocado el ingrato papel de sustituir a Mercedes Milá, estaba encantado y dijo varias veces que estaban haciendo historia, en una interpretación muy personal de lo que supone hacer historia aunque sea en 'GH'. Sabedor de que la noche iba 'in crescendo' y que la expulsada daba juego en la entrevista, el presentador guardó para más allá de la medianoche el reencuentro en el plató de Clara con Fernando, un concursante que ha entrado a la casa dos veces y salido otras tantas: la primera vez le expulsó la audiencia y la segunda, la organización.

Se jugó el jueves una tercera expulsión cuando contestó de malos modos a Jorge Javier: «Ya estoy un poco harto del temita», se empezó a enfadar ante la insistencia de las preguntas sobre si le gustaba Clara o no. Y se enfadó todavía más: «Para entenderme tenéis que estar dentro de esa casa, y muchos no tenéis ni puta idea». Mercedes Milá habría reaccionado a ese ataque, pero Jorge Javier apenas se inmutó. Porque es más templado o quizá por marcar diferencias con su antecesora. Otro estilo. Se nos hace raro.