Las Provincias

FIESTA EN BENIMACLET

En honor a Santa Cecilia, la hermosa joven y mártir romana del siglo III, a la que siempre representan tocando un órgano o un arpa, la gente de Benimaclet viene celebrando tradicionales festejos desde el día 22, fecha de su onomástica, pero si ayer, sábado 26, tuvo lugar el concierto tradicional del Centro Instructivo Musical, obediente a un elegido programa, hoy domingo, después de la misa en la barroca iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, voltean las campanas y su imagen recibe la alegría de los fieles del pueblo. Y decir pueblo es puro eufemismo, reminiscencia sentimental de un ayer prendido en el recuerdo. Benimaclet es hoy barrio de Valencia, al que acaparó la ciudad con su desarrollo urbano imparable, absorbiendo huerta fecunda y alquerías que debieron respetarse, como unas pocas que son excepción y bella muestra de la arquitectura popular valenciana.

Es de las zonas de la ciudad que ha sufrido mayor transformación generacional, porque es la juventud la que domina, y su carácter multicultural, tan libre y tan lleno de inquietudes. Los estudiantes eligieron Benimaclet por su proximidad a las Facultades y por la oferta de pisos donde la distribución de habitaciones y la cocina en común permiten alquileres ventajosos. Y por esta población, tan exigente, han surgido los pequeños restaurantes, las casas de comida preparada y comedores vegetarianos, los gimnasios y centros de orientación ecológica.

Por fortuna, nada del espíritu del ayer se ha borrado; y ahí está el flamante Centro Instructivo Musical, en la Calle Barón de San Petrillo, 14, con una actividad nocturna continua, admirable. Allí ensayan, bajo la batuta y las clases de don Ildefonso Martos (Jefe de Estudios del Patronato), la Banda (perteneciente a la primera sección y galardonada en diversos certámenes), el Bing Bang Jazz (con una veintena de integrantes) y la rondalla.

De todo me habla, comunicativo y vivaz, Boro Chirivella, músico trompeta desde los diez años, cuando su padre (nacido en Benimaclet, como su abuelo), lo llevó al Centro Instructivo Musical. Nadie le iba a decir que hoy, con la Banda y con el Bing Bang, iría a conciertos en el extranjero. La vida.