Las Provincias

Cuando uno más uno son 70 millones

El 20 de noviembre es el aniversario de la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño y celebramos el Día Universal de la Infancia.Si hay algo que tienen en común todos los niños del mundo, sin excepción, son sus derechos. Hayan nacido donde hayan nacido, tengan el color de piel que tengan y sea cual sea su condición económica o social, todos los niños del mundo tienen los mismos derechos. Esto significa que las niñas, niños y adolescentes que enfrentan situaciones de crisis y emergencia tienen también los mismos derechos que aquellos que se encuentran en situaciones estables.

Cada año se producen en el mundo alrededor de 100 emergencias nuevas a causa de fenómenos naturales (terremotos, huracanes, inundaciones.). A ellas hay que añadir las emergencias que se mantienen en el tiempo más de un año, así como las provocadas por el hombre, como los conflictos armados. Para hacernos una idea de la dimensión de este problema, en 2015 UNICEF dio respuesta a 310 situaciones de emergencia en más de 100 países.

Desde el enfoque de derechos, la emergencia es una situación inesperada que afecta la vida, el bienestar, la cotidianidad y la dignidad de una población. En situaciones de emergencia todos sufren, pero los niños, niñas y adolescentes están entre los más vulnerables y, por ende, suelen ser los más indefensos en estas situaciones. Se calcula que entre el 50 y 60% de los afectados por fenómenos naturales y conflictos armados en el mundo son menores de 18 años.

Por desgracia y con demasiada frecuencia, las necesidades de niñas, niños y adolescentes que se encuentran en estas situaciones de emergencia pasan desapercibidas, son 'invisibles'. En un contexto de emergencia, los niños siguen teniendo derecho a la educación, a la salud, al registro de su nacimiento, al juego, al esparcimiento... Pero no pueden hacer oír su voz igual que los adultos para reclamar sus necesidades; y los adultos que adoptan las medidas de reacción ante estas emergencias no son en muchas ocasiones conocedores de sus necesidades reales.

Sin embargo, de acuerdo con la Convención sobre los Derechos del Niño, estos tienen derecho a recibir ayuda de forma prioritaria en situaciones de emergencia. Y a esa tarea destina UNICEF buena parte de sus esfuerzos. De hecho, con esa finalidad nació la organización. Poca gente sabe que la 'E' de UNICEF responde a la palabra 'emergencia' (United Nations International Children's Emergency Fund), pues fue creada en 1946 para atender a los niños de Europa tras la Segunda Guerra Mundial.

Han pasado 70 años y UNICEF no trabaja ya sólo en situaciones de emergencia. Nuestra misión es hacer que los derechos de los niños sean una realidad en todos los países del mundo, ya sean países desarrollados o en desarrollo, ya se encuentren en una situación estable o de emergencia. Nuestra labor es la de garantizar y hacer realidad su derecho a una vida saludable, a una educación de calidad y a estar protegidos contra todo tipo de abuso y violencia.

Todo el trabajo de UNICEF se mueve en torno a esta certeza, que queda reflejada en la Convención sobre los Derechos del Niño, que es la brújula del día a día de todas las personas que trabajan por la infancia.

Esta labor la desarrollamos en los 190 países en los que trabajamos, y se hace sin duda más urgente y necesaria en las situaciones de emergencia. Desde sus orígenes, UNICEF ha sido y es líder mundial en asistencia y protección de la infancia en los conflictos armados y en los desastres naturales. Y esto se debe a tres motivos objetivos: en primer lugar, estamos trabajando ya en el terreno cuando se produce la emergencia y, por tanto, conocemos las necesidades, la cultura, la idiosincrasia del país; en segundo lugar, somos especialistas en derechos del niño; en tercer lugar, nos preparamos constantemente para mejorar en nuestro trabajo, sacando lecciones de las experiencias anteriores.

Además, si queremos ser eficaces ante las situaciones de emergencia, el primer trabajo que hay que realizar es de prevención; es decir, es obligado adoptar y hacer que se adopten medidas para minimizar los efectos de un posible desastre natural. Y para eso UNICEF, que está presente en el país antes de que se produzca la emergencia, trabaja en campañas y programas de prevención de catástrofes naturales, especialmente en los países que se encuentran más expuestos a los mismos.

Si la prevención es importante, la rapidez en la reacción, con respuesta inmediata, es también esencial. Por eso UNICEF está preparada para realizar, en cualquier contexto de emergencia, una rápida evaluación de las necesidades de los niños en un plazo no superior a 72 horas, a fin de lanzar los programas de emergencia adecuados y comenzar la distribución de suministros en los lugares que más se necesitan. Programas que deben desarrollarse lo antes posible, pues es sabido que las primeras 8 semanas son básicas para minimizar los efectos de la catástrofe.

Finalmente, si la acción urgente es esencial, también lo es que las acciones y programas se mantengan en el tiempo. Por eso, cuando las acciones de ayuda humanitaria inmediata comienzan a disminuir, UNICEF permanece en el terreno e intensifica sus esfuerzos en ayudar a los niños a reconstruir sus vidas.

Y para realizar ese trabajo UNICEF cuenta con los recursos que nos proporcionan sus socios. Esos socios anónimos que cada mes, trimestre o año aportan lo que pueden, unos más y otros menos, pero todos suman, o más bien multiplican. Pues en este trabajo, uno más uno son mucho más que dos. Por eso, en este Día Universal del Niño, deseo agradecer a todos nuestros socios de la Comunidad Valenciana su solidaridad y darles las gracias por haber contribuido con nosotros a salvar más de 70 millones de vidas, a haber proporcionado el acceso a sus derechos (a la educación, a la salud, a la nutrición, al juego, a su desarrollo holístico) a muchos más millones de niñas, niños y adolescentes.