Las Provincias

La carga de la deuda

La victoria de Donald Trump empieza a tener sus efectos en España. En concreto, en la deuda pública. Con un discurso claramente proteccionista y, al mismo tiempo, expansionista con grandes inversiones en infraestructuras y, por lo tanto, inflacionario, los planes de Trump han disparado las expectativas de subidas de tipos en EE UU. Los inversores empiezan a dar por descontado que se acaba la era de los 'tipos cero' y ajustan sus exigencias de rentabilidad en la renta fija. De hecho, la presidenta de la Fed, Janet Yellen, sugirió ayer que su organismo acometerá «relativamente pronto» una subida de tipos de interés. Como es lógico, tendrá su correlato en Europa antes o después, lo que incrementará en España el servicio de la deuda, que se había reducido desde sus máximos de 2012. Por primera vez en la historia, el Tesoro Público cobraba a los inversores que compraban sus bonos. La abultada partida presupuestaria de intereses de la deuda demuestra que el enorme endeudamiento público acumulado por España (casi el 100% del PIB) no es inofensivo y lastrará el crecimiento futuro.