Las Provincias

¿Por qué?

Han preferido a un tipo con poca educación, malos modales y demagogia infinita. Han optado por la incertidumbre de lo desconocido y por algunas promesas que difícilmente se pueden cumplir. Han querido el repliegue, mirarse al ombligo y buscar enemigos a los que culpar de sus problemas. Le han dado una bofetada a los grandes medios de comunicación, a las encuestas, a los cantantes famosos y a la corrección política. Han elegido a Trump porque están desesperados, cabreados, hartos y quizás también porque buscan urgentemente una solución. Han votado a Trump porque no tienen ya nada que perder, porque no quieren perder más o porque temen perder.

Como dijo Pablo Iglesias cada país puede tener su momento populista y en EE UU la forma de expresarse es Trump. Sin embargo con esa afirmación Iglesias reconoce que el populismo no es tanto un conjunto de ideas elaboradas sino más bien un accidente que aprovecha su oportunidad para intentar destruir desde dentro el sistema establecido. Puede que Podemos haya desaprovechado ese momento populista cuando todas las variables políticas y sociales estaban a su favor: crisis económica, descrédito institucional y corrupción. La diferencia de Iglesias con Trump es que este último es un producto típicamente norteamericano e Iglesias parece más un producto importado, una mezcla de teoría revolucionaria rancia, progresismo antiguo y experimento fracasado en probeta latinoamericana. Cuando Trump abraza la bandera de barras y estrellas es creíble, aunque en el fondo solo le interesen sus negocios, pero cuando Iglesias habla de la patria se refiere a un laboratorio de ideas que suena impostado. Por eso ha ganado Trump e Iglesias no. Por eso y porque Hillary Clinton no era mejor que él.