Las Provincias

Un tigre anda suelto

El tigre se llamaba Radamel Falcao, que consiguió dos tantos en la final de Bucarest y cerró la competición como máximo goleador y mejor hombre del partido. Pero no, a nuestro tigre que anda suelto ustedes lo conocen y, al revés que Falcao, al PSOE le ha marcado innumerables goles, tantos como los votantes perdidos. A este tigre, si los socialistas saben que padece el síndrome de Hybris no le hubieran votado. Y los españoles y España no se habrían visto abocados al desastre nacional. Menos mal que vino un auténtico hombre de Estado, Felipe González, para poner templanza y enjaular al tigre que nos ocupa. Y es que a nuestro tigre le embriagó el poder y el sueño de verse en la Moncloa. Pero ojo, Felipe no cerró bien la jaula y el tigre anda suelto. Va a coger su coche y recorrer España predicando su resurrección.

El tigre debe de estar orgulloso de haber padecido la misma dolencia, el síndrome de Hybris, que Bush y Blair. Y le va ocurrir como al británico, a quien los ingleses deformaron el apellido para en vez de Blair llamarle 'Bliar', que en román paladino significa mentiroso. Lo que le llamó nuestro hombre, Felipe González. Votantes del PSOE, cuidado con el tigre. Evitemos un zarpazo del que no nos recuperaríamos en años. Su 'no es no' ha sido corregido por los honestos y prudentes socialistas. Gracias a ellos España recupera el pulso. Seguid así.