Las Provincias

ESTÁIS MUERTOS

Escribe Juan Carlos Monedero que lo que pasa en nuestras sociedades es estructural (lo estructural, lo malo, debe de tener como consecuencia votar a Trump y al PP, pero no a Podemos). «¿O crees que si le das a la gente de desayunar miedo y 'Gran Hermano', 'Sálvame' y 'Hormiguero' va a recitarte por la noche a César Vallejo?». Hombre, a mí un tío me recita por la noche a César Vallejo y huyo a ver 'La que se avecina'. Monedero podría tirar del poeta peruano para decir lo mismo: «Estáis muertos/Qué extraña manera de estarse muertos. Quienquiera diría no lo estáis. Pero en verdad, estáis muertos, muertos». De tanto ver la tele, pringaos.

Sin nombrar programas, Félix de Azúa también habla del «bombardeo de estupidez televisiva». En la televisión está la estupidez y todo lo demás. Ahora parece que no haya programa que no tenga un futuro papá. Kiko Hernández ('Sálvame') y Torito ('¡Qué tiempo tan feliz!') han anunciado su futura paternidad subrogada en EE UU. Es el actual 'give me two' de cuando los españoles íbamos a Nueva York con cuartos. Porque esta también es una cuestión de cuartos.

Hay tanta estupidez en la tele como en la pescadería. O en las librerías con toda esa basura de libros en las novedades y en lo que no son novedades. La estupidez no es de ahora. Y hay tanta en los tontos como en los listos. Ahí está Pauline Kael, la famosa crítica del New Yorker, diciendo tras la reelección de Nixon en 1972 que vivía en un mundo especial, que sólo conocía a uno que hubiera votado por Nixon, que no sabía dónde estaban esas personas. Pero que a veces en un cine podía sentirlos. Mira, como Deborah Kerr a los fantasmas en 'Suspense'. Echar la culpa de todo a la televisión (que la tiene como medio) es tan fácil como reírse de Javier Cárdenas. Hombre, alguien que lleva unas camisas con esos cuellos. Después de que Ernesto Sevilla lo llamara gilipollas en 'El hormiguero', Ignatius Farray se ha subido al carro en su monólogo de 'Late Motiv' sobre Trump: «A los americanos los hicieron elegir entre Cárdenas y Esperanza Aguirre». A Monedero se le ha escapado Cárdenas.