Las Provincias

Confucio

No hace falta ser Confucio para saber que la humanidad es capaz de esperar lo inesperado y aceptar lo inaceptable. Nunca hay que desdeñar la expectativa de que todo puede pasar. Con Donald Trump ha vuelto a confirmarse. Lo mejor del triunfo del magnate estadounidense, por destacar algo con lo que consolarnos, es la cadena de chistes, viñetas y 'memes' que genera el próximo inquilino de la Casa Blanca. Se nos está quedando un planeta de cretinos que asusta al más optimista, pero no se quejarán de los divertidos tuits e ingeniosas bromas que genera. La risa es lo único que libera el miedo de las personas, incluido el temor a que el mundo pueda empeorar. La llegada del nuevo presidente de Estados Unidos y el adiós de Leonard Cohen no hacen más que evidenciar que algunas semanas es muy complicado comulgar con el credo de Cortázar: «Tenemos que obligar a la realidad a que responda a nuestros sueños».