Las Provincias

CADA DÍA UNA NOVEDAD

En la redacción, casi hacíamos turnos para 'echar un ojo' al teletipo confidencial de la agencia Colpisa, por el que Pepe Oneto contaba a los directores las novedades, rumores y cotilleos que no era posible publicar. Por esa línea, probablemente, supimos que el rey Juan Carlos y el presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, tuvieron una reunión muy tensa en la Zarzuela, de la que resultó la dimisión del fracasado jefe del gabinete, incapaz de reformar nada que introdujera aires democráticos.

Dos días después, el 3 de julio de 1976, España vio con una mezcla de interés y asombro que el llamado 'Episodio de la Terna' daba paso, en la presidencia del Gobierno, a un joven y apuesto muchacho, formado en los astilleros del Movimiento: Adolfo Suárez. No todos creyeron en las posibilidades de un hombre que había sido Secretario General del Movimiento; pero de ese periodo suya es una frase - «Vamos a elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es simplemente normal»- que intentó llevar a la práctica con determinación. Y bastaron unos pocos meses para comprobar que las perspectivas iban cambiando y las reformas eran posibles.

Así las cosas, España, y Valencia con ella, comenzó a vivir, en el otoño de 1976, un periodo de seis meses donde todo parecía dispuesto a nacer y a renovarse, a transformarse por la fuerza misma de la necesidad y la lógica. Un día de octubre, por ejemplo, se presentó en Valencia Alianza Popular, una agrupación de fuerzas de la derecha que acababa de fundarse en Madrid por iniciativa de Manuel Fraga Iribarne, el que fuera ministro de Información y Turismo con Franco. Acogiéndose a la ley de reforma política que se había aprobado en las Cortes en septiembre, los partidos comenzaron a ponerse en marcha, aunque siguiera estando en pie la incógnita de si se autorizaría, al final del proceso normalizador, la actividad del Partido Comunista.

Los promotores de Alianza Popular fueron los ex ministros Manuel Fraga, Cruz Martínez Esteruelas, Federico Silva Muñoz, Laureano López Rodó, Enrique Thomas de Carranza, Gonzalo Fernández de la Mora y Licinio de la Fuente. Los periodistas les llamaron 'Los Siete Magníficos', en recuerdo del famoso western. Sus portavoces, en Valencia, fueron Esteban Rodrigo, Antonio López Sellés, Alberto Jarabo y Mateo Pastor, entre otros que luego tendrían una vida política efímera. Con todo, en el núcleo fundador estaba una joven periodista y economista, Rita Barberá Nolla, que habría de tener un especial protagonismo en el futuro.

Pero al mismo tiempo que nacían plataformas, convergencias, 'taulas' y nuevos partidos, el otoño de 1976 fue propicio para que los sindicatos afloraran al margen del sindicalismo vertical franquista y la patronal tomara conciencia de que era preciso establecerse y actuar. Aunque la Ley que consagró la libertad sindical se promulgó en abril de 1977, en el otoño de 1976 ya estaban funcionando los sindicatos de la izquierda de forma práctica. Tanto UGT como Comisiones Obreras comenzaron a estar operativos junto con otras muchas organizaciones de tradición anarquista o cristiana, como la CNT o las JOC. En el campo empresarial, el otoño de 1976 fue el del despegue de la Confederación Empresarial Valencia, la CEV, oficialmente constituida el 28 de septiembre gracias a la unión de la Confederación Valenciana de Empresarios, la Agrupación Empresarial Independiente y la Agrupación Empresarial Valenciana. Llegado el momento, el prestigioso empresario Vicente Iborra fue elegido primer presidente de la Confederación por abrumadora mayoría.

En sus primeros compases, la CEV, que ahora cumple 40 años, además de reafirmarse en la necesidad de unidad, empezó a poner de relieve aspectos, como el de la crisis del petróleo, que estaban disparando la inflación hasta el 20 %, además del clima de huelgas y conflictos que se enseñoreaba en las relaciones laborales, como fruto del aumento del paro y la inflación pero como secuela, también, del ansia de novedad y libertad en un mundo donde las prohibiciones habían dominado largamente.