Las Provincias

EL COLCHÓN CONFIDENTE

España está por encima de la media europea de adulterio. Con 2,3 aventuras por persona y año. Hay que ver lo que les pone un drama. Lo que, además, le pone los pelos de punta es que, según los últimos datos, el 94% de las infidelidades ocurre en los domicilios. Durante el día. ¿Cómo? Si eso es de primero de adulterio. Casa, caca. Consumar una fantasía internauta en el tálamo conyugal es como ser de Medio Oeste americano y votar a Trump. Oh, wait. Sea como fuere, unos fabricantes de colchones gallegos han dado con la solución a la infidelidad. Al menos, para la detección de ésta con creación del único colchón del mercado que permite descansar las 24 horas. Cuando se duerme en él. Y cuando no. Han desarrollado el Smarttress (un juego de palabras entre inteligencia y colchón) con Lover Detection System. Mediante unos sensores ultrasónicos, el colchón inteligente puede detectar no sólo si han movimiento y chivárselo al comprador al móvil sino, además, saber la duración del encuentro, postura gracias a los puntos de presión, e intensidad. Qué ganas de sufrir. El módulo de comunicación se instala discretamente en la cabecera de la cama y las baterías duran una semana. Mediante una App se recibe puntualmente la información en el Smartphone. Pero independientemente de las consideraciones morales que implica la infidelidad, comprar este colchón como método de control sobre la pareja, sin su conocimiento, es enfermizo. No cree que nadie le diga a su costilla: «Churri, en lugar del viscoelástico compremos el de detector de movimiento. Que descanso mejor, dónde va a parar». Porque, tanto en el control como en los cuernos, la discreción es fundamental. Y si el colchón no detecta vibración alguna, quizá debería comenzar a cablear su coche. Por aquello de los 40 son los nuevos 30, dice.