Las Provincias

¿No había más corbatas que batas?

En la gestión privada, hay más gente con corbata que con bata. Nada más que añadir». Yo tampoco. Salvo aclarar que el comentario lo publicaba en febrero de 2013 en una red social la número dos del actual Consell y, por tanto, valedora e impulsora de las políticas del mismo.

¿Y cuáles son esas políticas? Pues en muchos ámbitos, por ejemplo el sanitario, las mismas que le llevaron a pronunciar semejantes frases. O más. Así lo acredita el último informe de gestión de la Conselleria, que revela que el año pasado se derivaron 1.500 operaciones más que en 2014 a los hospitales privados, sí, donde hay más corbatas que batas, para poder rebajar las listas de espera. Para solucionar el problema, vamos. O el problemón si tenemos en cuenta, y son datos otra vez de la Administración, que sesenta mil valencianos esperan una llamada del hospital para pasar por quirófano. ¡Qué cosas!

Y no vale en esta ocasión lo de remitir a la titular de Sanidad para que dé explicaciones de por qué sí sirve ahora la gestión privada, y ya sabemos que Montón se explica muy bien, como dijo Oltra la última vez que le preguntaron por las decisiones que toma la titular de Sanidad en su departamento, porque en la cartera de estricta competencia de la vicepresidenta, la de Igualdad y Políticas Inclusivas, ha seguido el mismo patrón de gestión: Recurrir a la iniciativa privada para acabar con la lista de espera en residencias. Por eso anunció a finales de octubre que la Conselleria concertará 3.300 nuevas plazas el próximo año a través de un concurso abierto a las empresas del sector.

Y le puede llamar gestión integral si quiere, como el pan, pero usted y los usuarios saben que, tras años de descalificaciones, también este gobierno recurre, no sería tan mala, a centros públicos cuya gestión se adjudicó a una empresa privada.

Pero hay más. Por ejemplo, el servicio de hemodiálisis. Fue en septiembre, con el actual gobierno, el de PSOE y también Compromís, cuando el Consell aprobó licitar el contrato para tres años. Aún recuerdo cuando vinculó la gestión público privada, que es exactamente eso, lo del servicio de hemodiálisis, con el aumento de las listas de espera y las cifras de mortalidad en algunos momentos anómalas en el área de salud de Dénia. ¡Qué tiempos! Entonces no iba usted de rosa palo ni llevaba cruces en el cuello como la que lució en su comparencia en 13TV el lunes pasado.

Su cambio es evidente. Y me parece muy respetable. Me pregunto si también habrán cambiado aquellos que suscribieron el programa de su partido en el que reza que con ustedes los mayores ya no serán gestionados «como mercancías por empresas privadas sino atendidos por personas que anteponen la idea de servicio social al interés económico». Con el tipo de residencia elegida para trasladar al anciano desatendido en Carlet nos ha quedado claro.