Las Provincias

MANZANA ESPERIEGA DE ADEMUZ

El eco de la campaña anunciadora de la IV Fiesta de la Manzana Esperiega, en el Rincón de Ademuz, se ha extendido por todas partes y las gentes de esta Valencia tan desconocida esperan con ilusión que haya una gran afluencia de público los próximos días 12 y 13.

La invitación está más que justificada porque la manzana Esperiega, la autóctona, la de la pulpa que parece de cristal, porque exige una mágica combinación de sol y sombra y unos contrastes de temperaturas que solamente allí se alcanzan, es el centro de la festividad que cada otoño se convoca en un pueblo distinto de la comarca.

Este año de 2016 el lugar privilegiado para tal celebración es Torrebaja, el de la insólita ermita de San José, tan maciza, con contrafuertes exteriores y techo de tejas a cuatro aguas. Levantada en campos de frutales, tiene también un porche de entrada con tejado independiente de tres planos. Añadamos que la llave la guardaron siempre las familias que vivían en el molino, tan próximo; y aunque hace tiempo que se abandonó la molienda, sigue recordándola el ramal de la acequia, entre tupidos zarzales.

El ayer, con sus costumbres, con su arquitectura popular, tan bien conservada, con los manzanos cuidados primorosamente y sus frutos que ahora impregnan la atmósfera de su inconfundible perfume, se mantiene con el encanto que subrayan los ríos Turia y Ebrón, cuyos chopos están dorados y cobrizos, realzando uno de los paisajes más bellos de la Comunitat Valenciana.

En la plaza de Torrebaja se instalarán puestos para la venta de la Esperiega y se obsequiará también, generosamente, con productos donde la manzana es el principal ingrediente. Jornadas para disfrute de los sentidos, con acompañamiento de música y alegría del pueblo que, como todos los del Rincón, posee callejas con encanto, ermitas con porche y aún se cantan las Auroras en la mañana de Pascua.

Fiesta de la Manzana Esperiega que propicia el desplazamiento al Rincón de Ademuz, donde sería imperdonable no admirar la bellísima tabla de la Virgen de la Leche, en la iglesia de San Pedro de Ademuz.