Las Provincias

De rufianes y matutes

La palabra 'rufián' en el diccionario de uso del español de María Moliner, después de hacer una mención a su condición de traficante de prostitutas, lo define como «hombre vil y despreciable que vive de engañar o estafar. Granuja». Definición que se ajusta perfectamente al comportamiento que el pasado sábado 29 de octubre tuvieron algunos de los intervinientes en la Cámara de Diputados de la Carrera de San Jerónimo. Y muy especialmente los llamados portavoces de Esquerra Republicana de Cataluña y Bildo (antigua Herri Batasuna).

No se merece por su historia Esquerra Republicana de Cataluña a los energúmenos maleducados que en el día de hoy la representan. Nacida del seno de las clases medias catalanas más ilustradas, fue siempre un partido de izquierda moderada, que estableció fuertes vínculos ideológicos con la federación de izquierdas republicanas que, en el año 34, formaron Manuel Azaña y su Acción Republicana, Santiago Casares Quiroga y su ORGA gallega, y Marcelino Domingo con la minoría resultante tras la fractura del Partido Radical Socialista. Todos ellos miembros esclarecidos de la Masonería.

Citar a Heribert Barrera, el hombre que presidió Esquerra Republicana de Cataluña durante la transición es citar a un caballero de la política que jamás se planteó los insultos que hoy podemos escuchar, y mucho menos las amenazas y el odio que transmiten sus actuales dirigentes. Habrá que esperar a la desaparición de Terra Lliure, a la llegada de sus jóvenes militantes a la dirección de ERC para empezar a sorprenderse del comportamiento de unos individuos que han hecho de la lucha contra España, de la negación de sus normas de convivencia, de la predicación de la guerra abierta, de la incitación a la revuelta callejera, su razón de ser.

¿Y estas gentes son capaces de llamarse herederos de Francisco Pi i Margall? Una de las anchas mentiras históricas llegadas de más allá del Ebro y que sirven para envenenar la mente de esas gentes jóvenes que les creen, sin consultar las fuentes que les darían a conocer la verdad. Una verdad que nos habla del gran líder federalista que soñó una España de las nacionalidades, donde todas las comunidades históricas tenían cabida. Un hombre que se enfrentó con una burguesía de los negocios, Nacionalista por interés, a la que nada le preocupaba los pobres trabajadores de sus fábricas llegados de todas las partes de España.

Gracias al portavoz del Partido Socialista, porque fue capaz de reaccionar con prontitud, denunciando los insultos de un ignorante que no debía conocer la historia de un partido que, como el socialista, ha vertebrado siempre la unidad de España en el transcurrir del siglo XX, en los momentos más difíciles regando con la sangre de los suyos las tierras de una nación que siempre han querido unida.

Y gracias al Partido Popular y a Ciudadanos, que fueron capaces de compartir el rechazo y el desprecio a quienes no alcanzan a entender otro lenguaje que no sea el más burdo de los insultos y la grosería permanente. Las prácticas fascistas de estas gentes de ERC no pueden gozar del respaldo de ningún demócrata.

También la palabra 'matute' nos ofrece, en el diccionario citado, sugerencias interesantes. «Dícese de la acción de introducir mercancías burlando a las autoridades aduaneras». O de un modo más sencillo, estamos hablando de los contrabandistas. Gentes al fin que se ganan la vida delinquiendo, pero muy lejos de quienes han hecho de la violencia, de la muerte, su medio de supremacía.

Y es inaudito que estas gentes, las que durante años han jaleado las acciones de ETA, las que han abrazado el sistema parlamentario sin creer en él después de su derrota, las que luchan cada día por hacer del País Vasco una tierra ajena al ser y sentir de España, sean hoy capaces, como contrabandistas de ideas, de utilizar las Cortes Española, de cobrar los sueldos de Diputados Españoles, y aprovecharse de los impuestos del conjunto de la nación, para tratar de terroristas a quienes han sufrido su acoso, y de traidores a quienes no tienen más delito que el de haber sido capaces de enfrentarse con ellos sin taparse la cara.

Hidalga la actitud del partido Nacionalista Vasco, que pretendiendo fines semejantes ha defendido siempre los medios pacíficos para alcanzar sus objetivos y el dialogo como su arma política.

Y una reflexión final. Solo un líder en el Parlamento felicitó de inmediato a rufianes y matuteros. Fue quien detenta la imagen de Podemos y a quien renuncio a nombrar por no manchar recuerdos que honran nuestra historia. ¿Y con este iluminado, gestor de revoluciones callejeras, amigo de quienes veneran al terrorismo, quiere pactar el en buena hora eliminado secretario general del socialismo español?

Como ya le han dicho voces autorizadas es hermoso aprender a callar y mucho más aprender a desaparecer.