Las Provincias

LA PRISA VA POR BARRIOS

El viejo barrio se ha defendido mejor que nosotros. Conserva cierta vejez y hasta visible ancianidad. Pero, sin presumir de ella, ni airearla. Porque ya, casi nadie protege antigüedades. Así que se trata de seguir cumpliendo con lo normal, y ya está. Sin alardes, ni quejas. Sólo, con la firmeza de una costumbre, que nadie ha tenido que ponerse a defenderla. Porque no había malquerencias, ni desmanes enraizados, entre el vecindario, tan inalterable. Es decir, tan «de toda la vida».

Y eso, la vida, es lo que ha fortalecido el discurrir de las generaciones. Así, en amplios términos y en plural, porque los allí residentes, han ido protagonizando ellos mismos, un tránsito de familias, que ahora ya, suscita reverencia, al aparecer, a la atardecida, hacia la acera de los árboles, de algún vecino, apoyado en el brazo del hijo, o con la compañía, alrededor, de ese par de nietos, que ya van y vienen, a diario, por el camino de la Universidad. E incluso, de algún bisnieto, recientemente aparecido, a bordo del coche-cuna, acabado de estrenar. Que desde lejos, admiramos y alabamos, sin necesidad de palabra alguna, como la imagen de luces y recuerdos, surgidos ya del caudal vigoroso de la historia inacabable.

¿Crece la ciudad -ésta, o cualquier otra- al ritmo de esas contemplaciones? No puede contestarse, sin que nos detallen el barrio preciso del cual hablamos. En ello va la clasificación de la respuesta.

Cuyo tono, puede ser de asentimiento, si pensamos en un distrito antiguo. O en uno de brioso empuje, perteneciente a los años que los arquitectos llaman «de la modernidad». Pero, en absoluto, caben esperanzas de contemplación amable desde balcones, ni tampoco, casi, de tranquilo caminar, o de paseo, por parte de vecino alguno, pausado, y en grata escena familiar, al pie mismo de las nuevas colmenas-rascacielos.

Ahí, hacen falta prismáticos. Difícilmente se pueden divisar parques, con amplia y razonable serenidad, fáciles y sin pretensiones gigantescas,por el área de sus cercanos alrededores.