Las Provincias

TWITTER DA MIEDO

Llegó un momento en el que Pedro Sánchez se tenía que ir de España. Para tomar aire, para coger perspectiva, porque el cuerpo aguanta lo que aguanta. Y se marchó diez días a Estados Unidos con la familia. Ahora es Bisbal el que va a tener que marcharse. Porque si no, le van a echar. El 'triunfito' favorito (con permiso de Rosa), el que mejor ha rentabilizado su no triunfo en 'OT', lleva una semana en los titulares. En todos porque en este asunto no ha habido medio serio que se haya quedado al margen, incluso en el informativo del 24 Horas salió el martes no sé cuántas veces la misma escena.

Cobra sí o no. Ese ha sido el debate, inaugurando una nueva polémica aprovechando que la de Rufián ya se quedaba vieja. Pues depende del ángulo de la cámara parece una cosa o la otra. En el que se vio por la tele no parecía dejar lugar a dudas. Bisbal se aparta en el momento en el que Chenoa hace un acercamiento. No acabaron de cantar la canción y Twitter ya echaba humo. Y pestes. Pero debió de ser un efecto óptico, porque visto desde otro ángulo el episodio discurre de manera distinta y Bisbal queda libre de culpa y sospecha.

Los que han arrojado al almeriense a los leones no están por rectificar y siguen esgrimiendo como prueba ese primer vídeo en el que parece que Chenoa se queda a medias. La cobra o la no cobra ha llenado Twitter, la tele y las webs. Bisbal, como es de esperar, está harto y no sabe ya cómo explicar que no le hizo ningún feo a su ex. Ha dado tantas explicaciones que hasta las ha dado de más: «He hablado con ella (con Chenoa) luego y antes y después» (sic).

En dos días se montará otro follón virtual y por fin Bisbal y Chenoa podrán volver a sus cosas. Que son las cosas de cada uno, por separado. Y entonces los que se verán en boca del pajarito de Twitter serán otros, que tendrán que soportar cuatro o cinco días de bombardeo online. El episodio de la no cobra es una anécdota, pero da una idea de la dimensión del monstruo de Twitter. De su capacidad para hacer una montaña de un grano, normalmente para mal. Da miedo.