Las Provincias

EL RETRATO DEL TIEMPO

De lo más sensato que se dijo en la junta de accionistas del Valencia CF lo pronunció la presidenta, Layhoon Chan, en su discurso inicial: «No queremos repetir los errores que comprometieron seriamente la estabilidad del Valencia». Un argumento que esgrimió para justificar que el club no celebrará su centenario en el nuevo Mestalla. Los delirios de grandeza fueron los bloques de hormigón que hundieron al Valencia hasta la actual situación y que abocaron a la venta del club a Meriton. El anuncio de la presidenta dictó la sentencia del tiempo. La confirmación de lo que ya se sabía. Este periódico, el 30 de julio de 2014, un día antes de que la Fundación votara por segunda vez a favor -17 a 2- de Peter Lim, desveló que Meriton había eliminado del plan de negocio entregado a Bankia el compromiso de terminar el campo en la temporada 17-18 para que se pudiera jugar allí el centenario. Aquella noticia alteró al entonces presidente, Amadeo Salvo, que vio cómo se empezaba a descubrir un pastel que en los papeles de la consultora PwC sí que figuraba como un «compromiso de tener el nuevo Mestalla disponible para el centenario (2019)». Salvo echó mano del vasallaje y del avasallamiento. A la primera causa se sumó una legión desinformada que empleó las redes sociales como un campo de batalla donde ni encontraron aprecio ni desprecio. En lo relativo al verbo avasallar, la realidad es que el exceso de decibelios en los argumentos ante la falta de respuesta nunca sirvieron para tener razón. Salvo encumbró su figura a base de buscar enemigos que sólo estaban en su cabeza. Los gritos los ahogó este periódico el 28 de noviembre de 2014, cuando publicó las condiciones de la compraventa de las acciones entre Meriton y la Fundación. En la página 23, donde se recogían las obligaciones del comprador (Peter Lim), en su apartado 6-b, se dice que Meriton debía «procurar» -ni obligación ni compromiso- terminar el estadio para el centenario del club. Además, ya no exigía a Lim una cantidad fija para finalizar la obra -sólo los restos de la línea de crédito de 100 millones- ni se contemplaban penalizaciones si se incumplía una fecha -18 de marzo de 2019- que tanto Amadeo Salvo como Aurelio Martínez, tan sonriente aquella noche del 24 de octubre, grabaron a fuego en sus declaraciones. El tiempo ha hecho que la realidad caiga por su propio peso. Nunca una verdad inventada sino sostenida con la tranquilidad de informar con los papeles en la mano. Sin una palabra más alta que otra. Layhoon Chan, sin quererlo, retrató durante la junta a los actores de este proceso. Mientras la decepción heló a una sala que vio como no habría nuevo vestido para el centenario, las ausencias se notaron más que las presencias en un auditorio cada día mas descreído.