Las Provincias

Telebasura

El cordón sanitario que me he autoimpuesto me aísla de lo que considero productos tóxicos y nocivos para la salud humana. Hace años que no consumo Telecinco ni programas del tipo 'Granjero busca novia' o 'Tu cara me suena'. Si cualquier médico recomienda dieta y deporte para llevar una vida saludable, ¿por qué no cuidar nuestra mente? Hace años, 'Operación Triunfo' empezó a contaminar a toda una generación de jóvenes que hoy no saben distinguir en su mayoría a los Rolling Stones de los Beatles. Con la ayuda de internet mutilaron la música y el modelo de negocio. Artista que no salía en la caja tonta destrozando clásicos de toda la vida, carecía de un futuro prometedor. Aquellas generaciones que dieron más de 13 millones de audiencia creyeron que ser estrella del rock&roll era presentarse a un barato casting de karaoke. La tele haría lo demás. La antítesis de la cultura del esfuerzo, sin duda. Por el camino han dejado infinidad de cadáveres musicales, aunque ese no es el mal mayor. El fondo de la cuestión radica en que productos venenosos se convierten en asunto nacional.

¿Cómo es posible que un tipo como yo no esté informado de lo que todo el mundo habla? Así de taxativa me hablaba una amiga sobre la cobra de Bisbal a Chenoa, que por supuesto desconocía. Me importa un carajo el vídeo, el concierto del reencuentro y sus bajos datos de audiencia respecto a las millonarias cifras de antaño. Apuesto por la educación para, por ejemplo, evitar hacer el ridículo disfrazado de membrillo en una fiesta importada de EE UU llamada Halloween o para saber qué contenidos televisivos entran en casa de cara a mis hijos, que son lo que debemos proteger. Como en los medicamentos, debieran poner en muchos programas de televisión que su contenido puede dañar seriamente la salud (mental).