Las Provincias

De romería en Wisconsin

Que celebremos Halloween es como si en Wisconsin bajasen de romería por el Mississippi al Cristo de los Faroles». Así rezaba el 'meme', mensaje viral o como lo quieran llamar que me ha maravillado tras circular estos días con motivo del puente de Todos los Santos. Porque así es como se llama. Ni Halloween ni leches. ¿Por qué no andamos todos disfrazados de Don Juan Tenorio, ellos, y de doña Inés, ellas? Sería lo lógico y lo tradicionalmente español. Pero como estamos en un país que gusta poco o nada hacer gala de sus señas y de sus banderas, al contrario, pues aquí andamos sembrando la calle Colón de máscaras de 'Scream', Paterna de payasos diabólicos y por cada calle, mocosos repitiendo aquello de 'truco o trato' como si fuera una cantinela que antes repetía su padre, el padre de su padre y antaño su tatarabuelo. Vamos, tan absurdo como si en Wisconsin se liaran cada 19 de marzo a tirar 'mascletàs', como si sustituyeran su desfile del 4 de julio por una comparsa de Moros y Cristianos o como si todo el estado se volcara con el descenso por el Mississippi del Cristo de Córdoba y sus ocho faroles, como rezaba el sabio 'meme'. Pero en Spain todo es posible. El año que viene podíamos importar el lanzamiento de farolillos voladores en honor a nuestros difuntos, como los chinos. También muy nuestro. Una pena no contagiarnos de los Estados Unidos en otras cosas mucho más provechosas: como el orgullo patriótico, la férrea concepción de nación unida y solidaria o el fervor por una bandera sin que por ello te miren como a un facha. Cuando veo una final de la Superbowl con todo el estadio cantando el himno americano a pulmón partido sí se me cae la cara de la envidia. De eso no nos copiamos. Casi como aquí con la Copa del Rey. Ahí siempre es susto sin trato.