Las Provincias

CHENOA/BISBAL Y EL TELEDIARIO

Coincidieron el lunes el concierto de 'OT' en el Palau Sant Jordi y el 'Hitchcock/Truffaut' de Kent Jones. Como si coinciden Raquel Bollo y Jane Birkin. MoviStar estrenó el documental hecho 50 años después del libro 'El cine según Hitchcock'. Salen las cartas que se intercambiaron los dos cineastas para concertar la entrevista, las grabaciones originales y la imagen de ambos con la intérprete Helen Scott. Fetichismo para todos los que tenemos manoseado el ejemplar de bolsillo en Alianza. El documental, más que sobre el libro, va sobre Hitchcock. Con directores hablando de él, de su genio, de su planificación, de por qué todas las escenas están pensadas. Con especial fijación por 'Vértigo' y 'Psicosis' (con 'Encadenados' sólo se detienen en el beso eterno).

La comparación es absurda. Pero frente a eso, lo de 'OT', da igual la audiencia, fue un desastre. Después de los tres documentales con los que tan bien había quedado acaba con esto. En 'RTVE responde', la cadena pública tuvo que responder a las quejas de los telespectadores por el sonido del partido Albania-España. Por lo de 'OT' le van a caer más tortas. Por el sonido. Pero también porque eso no era un espectáculo televisivo. O lo era tanto como el juicio de Gürtel. ¿Qué birria de escenario era ese? ¿Y lo de dejar las canciones más esperadas para el final? Algo así sirve en el concierto con público cautivo. En televisión la gente se va. Nadie puede negar la relevancia que ha tenido este revival del concurso. Domingo a domingo. Consiguiendo ser la medida para cualquier otro acontecimiento. Veíamos el parecido entre Juan Camus y Pedro Sánchez. Ambos sintiéndose tan incomprendidos como Calimero. O veíamos cómo un tipo ingenioso colocaba a Pedro Sánchez la sudadera gris de Chenoa.

El mejor momento del concierto fue cuando David Bisbal y Chenoa cantaron 'Escondidos'. ¿Mejor? Menudo coñazo (con rehúses o no: ¡Y lo sacan en el Telediario!). Una cursilada. Y no estoy reivindicando a Bernard Herrmann, estoy reivindicando a Mónica Naranjo y a una moribunda Rocío Jurado cantando 'Punto de partida'.