Las Provincias

Boabdil Sánchez

«Llora como mujer lo que no supiste defender como un hombre» es una frase atribuida a Aixa, madre de Boabdil, dirigida su hijo. Y no es que los hombres no puedan llorar y las mujeres sí, ya que como humanos tenemos sentimientos que es imposible reprimir, pero ese acto de llorar refleja la impotencia y tristeza de quien no supo o no pudo ganar la batalla para no perder, en ese caso, el Reino de Granada. Pues bien, eso le ha sucedido a Pedro Sánchez al abandonar su acta de diputado y enfrentarse a la rueda de prensa que dio minutos después. Pedro Sánchez no supo ganar las dos elecciones a las que concurrió. Intentó gobernar en minoría con Ciudadanos y, lo más grave, a ultimísima hora buscó a los radicales e independentistas. Es decir, buscó como aliados a los enemigos de España y del sistema constitucional y democrático. Era lógico que sus compañeros de partido no se lo permitieran. Él ve al PP como enemigo, no adversario, y en los que quieren destruir España, sus aliados. Este hombre se ganó la derrota a pulso. Es bueno para un político tener ambición personal, pero si es a costa de destruir un país o un sistema de libertades, resulta sano que sus compañeros de partido lo aparten. En su aparición en la prensa parece postularse, de nuevo, en las próximas primarias. Mal haría el socialismo en elegirlo otra vez. Su tiempo ha pasado. El PSOE debe renacer y protagonizar nuevos gobiernos en España; volver a ser un partido español y socialdemócrata, no el triste convidado de piedra de un banquete radical.