Las Provincias

LOS INVENTOS DE FERRERAS

Salvando las distancias, a La Sexta le encuentro muchos parecidos razonables con Telecinco, al menos con aquella Telecinco que hacía de cada programa un acontecimiento único. El impacto de sus programas era tan grande que resultaba inevitable no recibir noticias de ellos. Daba igual si veías o no 'Gran Hermano', que todo el mundo acababa sabiendo quién era Fresita o Aída Nizar. Y daba lo mismo si seguías o no 'Sálvame', que acababas conociendo el drama de turno de Rosa Benito. Ese modelo de tele da muestras de agotamiento, el mundo del corazón anda de capa caída (y eso lastra los resultados de 'Sálvame') y el último 'Gran Hermano' les ha salido rana. De todos modos, Telecinco tiene más vidas que un gato y acabará recuperándose tarde o temprano. Siempre lo hace. La relevancia de una cadena se mide por su incidencia en la calle. Y una prueba de ello es cuando se cuela en las conversaciones del día a día. Y aún es mayor si logra incluso modificar el lenguaje. Telecinco lo consiguió, introdujo vocablos como 'tronista', 'edredoning' o 'polemista'. Y varió la acepción de términos como nominar o magnificar.

La Sexta es ahora la emisora más viva de todas las que existen, la que mejor conecta con la gente, la que ofrece más temas de conversación y la que se saca cada semana de la chistera espacios-evento. Para estar al día hay que ver y comentar lo de Évole o lo de Ana Pastor. Han hecho de la política la columna vertebral del canal y la espectacularizan oportunamente para conectar con todos los públicos. En lugar de contar con un 'reality' en su parrilla, convierten en 'reality' la actualidad política (la crisis del PSOE, por ejemplo). Y el invitado al que todo el mundo espera en vez de sentarse en el 'Deluxe' acude a 'Salvados'. Cambian los protagonistas, pero el modus operandi es similar. Para ir un paso más allá, Ferreras se ha venido arriba y ha patentado un par de palabros. Al conocido 'pactómetro' (invento para elucubrar sobre supuestos pactos entre partidos) se unió este fin de semana el 'abstenciómetro', para contabilizar a los diputados díscolos del PSOE. En 'La Sexta Noche' además parieron el 'ministómetro', para adivinar los futuros ministros de Rajoy. Están imparables.