Las Provincias

El FBI entra en campaña

A ocho días de la elección en los Estados Unidos, la neta ventaja ganada por Hillary Clinton sobre su oponente republicano, Donald Trump, parece comprometida por la inesperada entrada en escena en la campaña del director del FBI, James Comey. El alto funcionario envió al Congreso una comunicación escrita confirmando que reabre la investigación sobre los correos de la candidata en sus días de secretaria de Estado porque dispone de algunos materiales nuevos. Todo sugiere que los hallazgos se relacionan con la investigación sobre presuntos delitos de orden moral de Anthony Weiner, antiguo diputado casado con una estrecha amiga y colaboradora de la ex secretaria de Estado. Pero, curándose en salud, el director del FBI reconoce no saber si se trata de «materiales significativos». ¿Significativos de qué? Tácitamente la respuesta está clara: de su carácter y de sus inmorales compañías, que reforzarían la imagen de «completamente corrupta» que Trump quiere dar de ella. Si puede elogiarse la aparente probidad de un funcionario que cumple con su deber sin atender al contexto político, también es creíble que alguien haya podido extremar el celo de Comey e intentar in extremis comprometer lo que parecía la cantada victoria de Hillary, que ha hecho lo mejor: pedir que se difundan de inmediato los textos.