Las Provincias

Réquiem por la LOMCE

La investidura de Rajoy se ha saldado con un anuncio importante para la comunidad educativa: el gobierno dejará sin efecto académico las reválidas de ESO y Bachillerato. Después de las manifestaciones contra la LOMCE encabezadas por el Conseller de Educación, la inseguridad de las familias y el acuerdo con Ciudadanos que exigía un Pacto Nacional por la Educación, Rajoy ha confirmado esta noticia que ya se había filtrado hace unos días como uno de los primeros gestos del nuevo tiempo político que se avecina. Un gesto que puede interpretarse de dos formas: bien como una cesión para pacificar el sistema educativo durante este curso, o bien como la puntilla con la que arrastrar la LOMCE al matadero.

Incluso con la más benévola de las interpretaciones, todo parece indicar que el coro de los parlamentarios ha entonado un réquiem por la LOMCE. La gran mayoría de los diputados estaría dispuesto a deshacerse de esta ley orgánica sin arrancar una sola lágrima. No me refiero únicamente a los de la oposición sino a los propios del PP que tampoco están muy entusiasmados con una reforma educativa con la que no se identifican plenamente. Introduzco el adverbio 'plenamente' para señalar que en público defienden discretamente la reforma y en privado la cuestionan porque se redactó de espaldas a las propias bases culturales del PP.

Comprobaremos el grado de identificación con la LOMCE cuando se comiencen a destejer los hilos con los que se tejió. No se tejió con los hilos de las bases del PP que generaron la anterior propuesta que elaboró Pilar del Castillo y que derogó de un plumazo el primer gobierno de Rodríguez Zapatero. Algún día habrá que investigar cómo se produjeron los cambios de personas y equipos en las comisiones de educación del PP en las últimas legislaturas. El ministro Wert y su equipo no tuvieron en cuenta propuestas elaboradas por Pilar del Castillo e hicieron tabla rasa de planteamientos, personas y equipos que durante los últimos años de oposición al PSOE conocían el paño educativo.

Desde las comunidades autónomas gobernadas por los populares no siempre se tuvo la capacidad suficiente para cuestionar un equipo ministerial insensible a la comunidad educativa, un equipo donde algunos expertos que no sólo desconocían la ley de Villar Palasí, sino la que redactaron Rubalcaba-Marchesi, o incluso la propia de Pilar del Castillo. En algún momento hubo que recordarles que los profesores y maestros no pueden ser reducidos administrativamente a 'función docente', que la Filosofía no puede ser caprichosamente optativa y que el sistema educativo no es subsidiario del sistema productivo porque tiene una función formativa y cultural constitutiva. Olvidaron el sentido y valor de una relación educativa intencionadamente sustituida por la revolucionaria tecno-herramienta de una tabla de Excell.