Las Provincias

El método esperado

Alivio de principio. Investidura consumada con fórceps. Trescientos días vergonzosos. Fin del atasco. Siguiente página. Rajoy dará a conocer mañana la nueva composición del Consejo de Ministros. Después empieza lo duro. Queda en el aire el dilema de la gobernabilidad. Clave medular. Punto de partida incuestionable. El recuerdo de estos diez meses de bloqueo abona la duda. Veremos. Ciertamente se ha de modificar el rumbo de las cosas. Así lo pide el interés nacional. Sería bueno que a estas alturas los dirigentes políticos hubiesen aprendido ya a donde conduce la cerrazón, la estupidez y el egoísmo. Tripleta perversa. Funesta. Quede dicho una vez mas. Sacar a España adelante es tarea de conjunto. Patriotismo democrático. Deber capital. La determinación básica a tener en cuenta por respeto a los españoles. Una exigencia que sin embargo no va a prevalecer como norma de conducta unánime. Visto seguro con nombre y apellidos. Pablo Iglesias, Garzón y compañía. También los muchos Nadal y asimilados que vocean iracundos en nombre de Compromís. Farsantes y pícaros buscando agitar la calle. Tipos de bronca fácil a quienes les importa un carajo la gente y sus problemas. Vividores del panfleto. Obsesos de barricada. Títeres del rencor. Demagogos. Agitadores y tramposos. Sujetos de tono chulesco que animan a rodear el Congreso o tratan de reventar instituciones mientras ellos luego se llevan el sueldo a casa. Pura caverna retrógrada. Inquisidores de Twitter. Charlatanes de feria. Mesías de pacotilla. Cómplices morales de un matonismo que no condenan los sucesos de Alsasua. Corresponde pues que el resto actúe de manera diferente. Acabar de una vez con el turbio juego de la politiquería sectaria. Elevar la mirada. Entender el auténtico sentido de esta oportunidad que comienza. Hacerla fructífera. Dialogar. Trabajar en común. Prescindir de mezquindades. Buscar siempre en el argumento ajeno su punto exacto de razón. Huir de enfrentamientos absurdos. Desterrar polémicas necias. Aplicar respeto a granel. Escuchar de verdad. Proponer con sensatez. Rajoy ha ofrecido pactos de Estado validos para alcanzar una sociedad mejor. No cabe desdeñarlos de oficio. Arbitrar la negociación y el acuerdo es el método esperado. Demanda esencial. La base de esta legislatura naciente que no puede quedar reducida a un mero tránsito inestable, corto y estéril. Sería una gran tomadura de pelo. La credibilidad de los partidos va en ello. Hace falta por tanto impulsar el proceso de concertación responsable que sirva para mejorar la vida cotidiana de los ciudadanos. Bastante tiempo se ha perdido a causa de lo contrario. Cuitas personales fuera. Se acabo. Ahora unos y otros han de demostrar que son conscientes de la tarea requerida y del cambio de actitud preciso para abordarla con éxito. Tomen nota todos. Pronto. En serio. Sin excusa. España es lo único importante.