Las Provincias

Mosul, el horror

Tal y como era de prever, los yihadistas atrincherados en la ciudad iraquí de Mosul recurren masivamente a la atroz técnica de los escudos humanos para detener o perturbar el avance de las fuerzas iraquíes y kurdas que, apoyadas desde el aire por la aviación de la Coalición antiterrorista, rodean la ciudad y pretenden recuperarla pronto. Un catálogo de horrores varios acredita su recurso a las peores expresiones del terror entendido como arma de la pugna política, incluyendo la ejecución de antiguos soldados iraquíes desarmados, asesinatos sumarios y la utilización generalizada de la tortura. La ciudad, segunda del país, está ya rodeada y, como se esperaba, los terroristas del sedicente Ejército Islámico buscan presentar fuerte resistencia porque Mosul es una ciudad-símbolo. El marco geográfico y el contexto político que la encuadra es lo que hace tan decisoria en todos los órdenes la batalla de Mosul, en la que los aguerridos combatientes kurdos que asientan su autonomía en el aledaño norte de Irak juegan un papel tan apreciable: la doble tenaza terminará por reconquistar la ciudad y reordenará el escenario regional en su conjunto. Por eso el esfuerzo en curso merece sobradamente el respaldo internacional.