Las Provincias

El despoblamiento del medio rural

A los pueblos pequeños, al campo y a lo que es espacio de producción agrícola y de gente que se dedica a ello, lo engloban ahora en el epígrafe moderno del medio rural, subterfugio de raíz urbanita que encierra la frustración de quien se siente privado del ideal bucólico y aspira a visitarlo de vez en cuando, en puentes y demás, esperando que esté todo dispuesto y, si puede ser, limpio y verde.

Sobre el medio rural en España han descubierto que sufre un grave despoblamiento; lo que siempre fue la emigración, que la gente se iba y se sigue yendo del pueblo y deja de sembrar para nada, en busca de un jornal fijo. No es que el descubrimiento sea primicia, que tal cosa viene de antiguo, pero se renueva conforme se van alternando políticos y especialistas que teorizan con planteamientos, convenios, manifiestos, estudios y tesis doctorales que aportan apariencias de novedad.

La Junta de Extremadura, diputaciones provinciales de toda España, mancomunidades y grupos de 'acción local' han firmado días atrás una 'Declaración sobre Despoblamiento del Medio Rural' que pretende «hacer un frente común contra el éxodo rural», fomentar una conciencia «del peligro que corren gran parte de los pueblos españoles» y «dar un toque de atención» sobre tan grave y veterano problema.

Al mismo tiempo se comprometen a «aportar cuantas medidas locales sean necesarias y a impulsar las decisiones gubernamentales apropiadas para invertir la tendencia». Se «apuesta» por «la innovación», la «recuperación de la actividad en el mundo rural, teniendo en cuenta muchas de las ocupaciones tradicionales que han perdido su lugar en la sociedad actual», la introducción de ayudas económicas y exenciones fiscales y, cómo no, «apoyar el papel de la mujer en los escenarios rurales y en la lucha contra el despoblamiento».

Por supuesto se incide también en dotar de buenos servicios sanitarios, educativos y demás a los pueblos, en «ayudar a los ayuntamientos y a las diputaciones a la promoción del desarrollo rural, y llevar a cabo acciones de toma de conciencia social, empresarial y política que impulsen la valorización del medio rural» y en reducir «la brecha digital entre el mundo rural y el urbano».

Cabe pensar que muchos estudiosos del asunto suponen que si la gente se va de los pueblos a las ciudades debe ser porque no tiene buena conexión de internet, lo que viene a demostrar que eso preocupa sobre todo al urbanita que desearía vivir en un pueblo si es rico de cuna, disfruta de un premio gordo o se dedica algo que sólo exige tener buen servicio en la red. Sin embargo, ya la pueden vestir de verde, que bien nos gustaría que cambiara la tendencia, pero la realidad es que la gente se va del campo porque busca mejores medios de vida y allí nadie inventa nada para crearlos. Todo se queda en propuestas ambiguas y reiteradas y esbozos correctores con sistemas pensionados.