Las Provincias

Chicos, ¿dónde vais?

Podríamos utilizar el latinajo de quo vadis, pero quizás a estas nuevas generaciones de estudiantes de ESO y Bachillerato les parecería una cursilada o una antigualla que desdeñar o despreciar, por eso escribimos en cristiano para que se entienda y se entienda bien. Todo viene a cuento de las manifestaciones en contra de la reválida y las leyes educativas que la avalan. Es curioso, más que una protesta académica, que en teoría era lo que suscitaba su protesta, fue una manifestación política. Me explicaré: pancartas alusivas a Franco, banderas republicanas, banderas negras. No sabía que estos chicos estuvieran tan puestos en política. Podían haber sustentado su protesta, alegando muchas tesis o argumentaciones, pero no, su principal apoyo era proclamas y vivas a la República y tachar de fachas a los impulsores de la ley. Qué gran conocedores son, parece mentira, de lo que fue la República y sus tristes consecuencias. Qué ángeles sus defensores y qué demonios sus detractores, perdón, eso no es políticamente correcto, qué víctimas tan puras y pacíficas eran sus defensores y qué verdugos tan infames, tan crueles y tan fascistas sus detractores. Pues bien, chicos, ni lo uno, ni lo otro. La República fue un desafuero, un deseo frustrado y aniquilado, básicamente, por políticos sin escrúpulos que por sus torpezas, su sectarismo y su miopía rompieron un sistema de libertades donde querían imponer sus totalitarismos inexcusables. Así, entre gentes de izquierdas se aniquilaban entre ellos, para ver quién ostentaría el poder. Con su desunión facilitaron la definitiva pérdida de un régimen republicano que quiso y no pudo y que causó muchísimas desgracias y, lo peor, la guerra civil entre españoles, entre hermanos. Será que estos chicos o no han tenido información o tienen, que es peor, un sistema pedagógico y parte de su profesorado, desinformado, rencoroso, manipulador y poco docente. Sería interesante saber cuántos de estos chicos que pasearon por estas calles de Valencia, en algarabía, si se les preguntara cuál es el río que pasa por Granada, el Darro, seguramente marrarían su respuesta. Chicos, primero, aprended, aprended mucho y cuando penséis que habéis aprendido, seguid aprendiendo, porque eso nunca es suficiente. Ya opinaréis de política cuando seáis mayores. ¡Ah!, y, por favor, no os dejéis manipular. Porque eso, es lo primero que hay cuando uno pierde su libertad. Y la libertad, es tan cara, ¿verdad, señor Stalin?