Las Provincias

Las princesas

Cuando a González y Cebrián no les dejaron hablar en la Autónoma, pensé si no se darían cuenta señores tan importantes de que en determinados ámbitos son apestados sociales. No pueden ir a todos sitios. No viven en la realidad. Y eso es aparte de las manifestaciones de odio encapuchado. Pensé también que los Urdangarín hacen bien en vivir en Ginebra fuera de miradas desaprobadoras (con razón o sin ella). El príncipe Andrés de Inglaterra ha escrito una carta a la reina pidiendo un sueldo para sus dos hijas y nuevos alojamientos en Kensington (los de St. James no le parecen bien). Quiere asegurar el futuro de sus hijas y se lamenta de la sombra que les hacen los duques de Cambridge y el príncipe Enrique. La reina se ha quedado estupefacta y el príncipe de Gales ha bloqueado las peticiones. El príncipe Carlos, que quiere una monarquía simplificada, parece más en la tierra que su hermano. Y más que las princesas González y Cebrián.