Las Provincias

Alineados con los violentos

Los diputados provinciales de Compromís, Esquerra Unida y Podemos en la Diputación de Valencia evitaron ayer condenar la brutal agresión sufrida por dos guardias civiles -uno de ellos es de Puçol- y sus parejas en la localidad navarra de Alsasua. Los representantes políticos de estas formaciones no se sumaron a una propuesta presentada por el Partido Popular para pronunciarse rotundamente en contra de un acto salvaje e irracional, una iniciativa que sí contó con el respaldo tanto del PSPV como de Ciudadanos. La connivencia que muestra con excesiva frecuencia la izquierda radical y el nacionalismo con los grupos violentos con tal de no posicionarse al lado de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado resulta francamente difícil de entender. Como si así fueran más progresistas, como si se lo reclamaran sus electores, como si con ello avanzaran en la mejora de la sociedad a la que supuestamente sirven. Lo ocurrido en Alsasua no tiene ninguna justificación, es un ataque brutal y despiadada contra unas personas que estaban en inferioridad numérica y que fueron apaleadas por una masa enfurecida. Que unos representantes del pueblo valencianos no condenen semejante brutalidad es sencillamente inexplicable. El hecho diferencial de la izquierda, si es que tal cosa existe, debería encontrarse en las políticas sociales, en la atención a los colectivos más desfavorecidos, a las minorías, sin descuidar nunca el interés de la mayoría. Pero esta izquierda radical parece empeñada en legislar pensando sólo en su clientela más extremista, en aquellos que sienten más simpatía hacia los agresores de Alsasua que hacia los agredidos, por el simple hecho de que éstos son guardias civiles.