Las Provincias

Más que abstención

La segura reelección de Mariano Rajoy obliga a preguntarse sobre la duración de la legislatura que se pondrá en marcha el próximo fin de semana. Si los populares buscan la adhesión de Ciudadanos y la abstención continuada del PSOE como regla de oro de una legislatura por la que transitar advirtiendo de una inmediata disolución de las Cortes, se equivocarán de plano. España necesita mucho más que cuatro años de mínimos y votaciones al límite. Aunque Rajoy lleve trescientos días invocando un gobierno de gran coalición, ni su ejecutivo en funciones ni el PP han dado en este tiempo de interinidad demasiadas muestras de esforzarse por la aproximación a los demás grupos. Tras el rubicón de la investidura corresponderá a los populares proceder a un verdadero cambio de talante. Es sabido que toda formación que se involucra en una moción de censura para echar abajo un gobierno y propiciar nuevas elecciones tiende a salir mal parada en éstas. Pero Rajoy y el PP no deberían basar su estrategia en los efectos disuasorios que el propio inicio de la legislatura induzca en el PSOE, en Ciudadanos y en algunos partidos nacionalistas. El éxito obtenido por Rajoy en los comicios del 26 de junio no fue tan absoluto como para que desprecie al resto del arco parlamentario, incluidos los imprevistos que pudiera acarrear la difícil y hasta desesperada situación en que se encuentran los socialistas. Mariano Rajoy parece en condiciones de esgrimir las exigencias de Bruselas como límite inexorable de una política presupuestaria concertada. Pero ni ellas ni las indicaciones del FMI están exentas de contradicciones entre los objetivos que persiguen y los medios para lograrlos como para que no haya causa de discusión y negociación parlamentaria. Qué decir de aspectos más en entredicho, como las medidas contra la corrupción y la colaboración efectiva con la Justicia, la Lomce y su aplicación, la legislación sobre seguridad, la financiación autonómica pendiente de reforma o el tratamiento dado a infinidad de materias presupuestarias, empezando por la investigación. Rajoy debe someter a revisión su propia trayectoria si quiere agotar la legislatura en un clima de acuerdo inédito.