Las Provincias

Un viraje total

Último capítulo. Día clave. El Comité Federal del PSOE ha de pronunciarse este domingo. Abstención o elecciones. No hay más. El porvenir inmediato de España queda a expensas de ese debate. También la suerte futura de unas siglas centenarias. Los hechos hablan por sí solos. Rotundos. Claros. Tercos. La crisis socialista es el efecto directo de sumar desatinos, mimetismos, extravagancias y errores. Pérdida de identidad a espuertas. Fracaso completo. Insólitas alianzas municipales y autonómicas. Ruleta suicida. Congruencia malbaratada a cambio de poder. Migajas. Una nave a la deriva. Ahora se la juegan. Insistir en el enroque anti PP no es el camino. Tampoco atenerse a lo que digan Podemos y sus comparsas. Vínculo extraño y perverso. Falta de rumbo definido. Un absoluto desastre. La muestra de Torrent. Colgar boca abajo el retrato de Felipe González es la guinda lamentable de un proceso demencial. Reflejo expresivo del caos doméstico imperante. Grietas estructurales profundas. Esto así no se mantiene. Aviso de catástrofe. Cambio de guión inmediato. Punto y aparte obligado. El PSOE ha de volver cuanto antes al lugar principal que ocupo durante décadas. Espacio alejado de la zafia dialéctica antisistema de aquellos que pretenden destruirlo. Un viraje total. Condición previa taxativa en orden a recuperar el prestigio tirado por la borda. Sensatez y realismo. Moverse al revés se sabe donde acaba. El legado de Pedro Sanchez. Nefasto. Descalabro electoral acelerado,conflicto orgánico en carne viva y un enorme desconcierto. Grave. Inquietante. La estabilidad política demanda un partido socialista fuerte, moderado y sin complejos. Firme para vertebrarse de nuevo como la única alternativa capaz de representar con éxito el proyecto específico de la izquierda constitucional. Toca por tanto hacer pedagogía. Deber primario de cualquier dirigente. Olvidar el aspaviento brusco. La deriva radical. Soltar lastre inútil. Esa carga de cháchara gruesa incompatible con el acento equilibrado de la socialdemocracia moderna. Tono dialogante a la europea. Mesura que no significa nunca renuncia a los principios. Acción de conjunto eficaz. Cohesionada. Ganar fuelle. Tener discurso serio. Planteamientos útiles. Zanjar estereotipos caducos. Mirar adelante. Lograr ser creíbles en beneficio del interés nacional. Conseguir que la chusca matraca de Iglesias vaya menguando en las urnas. Conviene a la concordia. Apelar a la ira es un afán miserable, vomitivo y ruin. Peligroso. El macabro puño en alto. Abyecto signo del pasado. Insulto a la libertad. El socialismo necesario no puede ser hoy nada de eso. Se impone ya la catarsis. A fondo. Quirúrgica. Valiente. Cerrar el baúl de las vergüenzas. Destierro cabal del frentismo. Gobierno y oposición han de entenderse. Siempre. Aunque exista sobrada mayoría. La democracia lo exige en todo caso. No vale pues esgrimir otra opción.