Las Provincias

El PSOE, fracturado

La fractura del PSOE que auspició la derrota de Pedro Sánchez por 132 votos a 107 en el pasado comité federal no es nítida ni simple porque hay en ella lealtades cruzadas e intereses entreverados, pero sí parece que se van perfilando dos concepciones distintas de partido. Por un lado, Pedro Sánchez fue entronizado por las bases en elecciones primarias, y el entonces líder recurrió también a la militancia para validar el pacto de investidura que consiguió con Ciudadanos. En el otro lado, los barones han llegado a afirmar que la consulta directa a los militantes «no está en la cultura del PSOE» (Fernández Vara) y que, merced a esta búsqueda de legitimidad en las bases, el PSOE se ha «podemizado» (Javier Fernández). En todo caso, el PSOE debe renovarse porque está perdiendo -si no lo ha hecho ya- el voto joven y olvidar ese modelo de socialismo burocrático, clientelar y arcaico, que ha sido incapaz de eliminar la cultura de la subvención. Hay, en fin, dos socialismos sin perfilar pero distintos, que no se divorciarán pero que tendrán que reencontrarse en la dura travesía del desierto que les aguarda.