Las Provincias

Historias

Estamos hechos de historias. De las leídas, de las vistas en un cine o en el sofá, de las vividas en la butaca de un teatro y de las contadas en un bar. De las inventadas y de las reales. De las conformadas por palabras, sonidos e imágenes. Las historias son necesarias, bien lo sabe Conor O'Malley, el niño de 'Un monstruo viene a verme'. «En este pueblo no hay cine», se lamenta el chaval en una escena del largometraje de Bayona. El joven se evade de su dura cotidianidad viendo junto a su madre enferma películas en vídeo, como 'King Kong', o dibujando en soledad sus cuentos a lápiz. La ficción, ya sea literaria, teatral o audiovisual, puede convertirse en una arma de afirmación y de construcción de la propia identidad y, por descontando, en una forma de evasión. Desaparecemos el tiempo que dura una película, mientras leemos o enfrente de un escenario, aunque la realidad no se altere lo más mínimo en nuestra ausencia. Si las historias vienen a vernos, bienvenidas sean.