Las Provincias

EL MÁS GRACIOSO DE TODOS

Que 'El fin de la comedia' vaya a empezar a rodarse en el Festival de Series de MoviStar+ es una gran noticia para el humor en televisión (Inda y Marhuenda aparte). No por el acontecimiento elegido, que también, sino porque vayamos a tener otra temporada de Ignatius Farray (su serie se estrenó en noviembre de 2014 en Comedy Central). Una ficción emparentada con 'Louie' (y con nuestros medios) pero todavía más cáustica. Y muy española. «Such a nasty guy», qué tío asqueroso, dirán muchos de Farray como Trump de Hillary en el último debate. Después, en el acto de caridad del Waldorf Astoria, por primera vez Trump se ha mostrado muy superior a Hillary: es mucho más gracioso, sólo hay que ver el chiste del discurso de Melania (o sea, que Michelle Obama pronuncia un discurso estupendo. Llega mi mujer, hace el mismo y la critican).

El otro día en Florida a Amy Schumer se le marcharon unos 200 espectadores de su espectáculo en directo (había 10.000). La cómica empezó a llamar a Trump «monstruo naranja, acosador sexual y fraudulento». Y más. «¿Sabéis lo que me gusta? Un hombre famoso que me lleve a comprar muebles y me agarre justo por el coño». También subió a alguien al escenario para que le explicara por qué iba a votar a Trump. Parece que a algunos no les gustó que hablara de política porque iban a escuchar chistes. Claro. El problema no es criticar a Trump. Y, oye, que si tomamos a esas 200 personas como muestrario de quienes lo van a votar, Hillary está lista de papeles.

El problema es que lo de Schumer tuvo menos gracia que Hillary contando chistes en el Waldorf Astoria. Porque no se trata de que la humorista no haga chistes con acosadores sexuales o con violadores. En su serie, 'Inside Amy Schumer', hay un sketch memorable defendiendo a Bill Cosby en un juicio. Pedía, como abogada, que no lo condenaran. «Si no, se van a sentir mal la próxima vez que vean 'El show de Bill Cosby'». Y sigue: «Merecemos bailar como si nadie nos observara y mirar la serie como si ninguna mujer hubiera sido violada». Lo peor de Trump es haber conseguido que Amy deje de ser graciosa.