Las Provincias

DIEZ AÑOS DE 'PÁGINA DOS'

Cuando se piensa en un programa de libros inevitablemente viene a la cabeza la estampa de Fernando Sánchez Dragó encaramado a su atril, con las gafas en la punta de la nariz, soltando la perorata a la cámara. Personalismos aparte, a Dragó debemos uno de los momentos más memorables de la historia de la televisión, con Fernando Arrabal empapado en chinchón y rogando que habláramos de milenarismo. «Me han visto millones de personas en YouTube», contaba el otro día en EL CORREO el dramaturgo, que estará loco pero de tonto no tiene un pelo.

Dragó es el mejor ejemplo de cómo la literatura se abordaba en la pequeña pantalla desde una perspectiva culterana y pomposa, que poco ayudaba a que los espectadores no iniciados se pasaran por la librería. En un país donde solo leen los de siempre y donde nadie paga por la descarga de ebooks (el 96% de los libros vendidos siguen siendo de papel, desvela Planeta), que 'Página Dos' haya cumplido diez años no debe pasar desapercibido. El espacio de La 2 conducido por Oscar López sabe ser didáctico sin resultar engolado. Anima a leer sin aires de superioridad, mostrando los libros como una experiencia divertida y placentera. Este martes hablaron con José Sanclemente, que en 'Ilusionarium' entremezcla el mundo de la magia y el periodismo. Como escenario eligieron un taller de marionetas que bien podía ser el estudio de Tim Burton.

El cuidado en la postproducción de 'Página 2' empieza por las músicas elegidas y termina en esos simpáticos efectos especiales que convierten las novedades en libros gigantescos. Se mima la grafía, que reproduce las elegantes portadas de Alfaguara, y se agradece la profesionalidad del presentador, que siempre viste un polo con el nombre del programa. Un uniforme de currela de la cultura, como el mono azul con el logotipo de la rueda y la carátula que llevaba Lorca en la compañía La Barraca. 'Página Dos' es tan juguetón que hasta se permite desarrollar una serie sobre un escritor imaginario, un nombre maldito de las letras discípulo de Raymond Carver, del que se prestan a hablar Elvira Lindo y Marta Sanz. Feliz aniversario.