Las Provincias

TOMAR EJEMPLO

Mientras que aquí en nuestra España, los secesionistas catalanes anulan y retiran de los soportes autorizados una campaña de publicidad que la empresa que regenta la plaza de toros de Zaragoza había contratado en Barcelona y Tarragona, concretamente en los mupis que Adif tiene en las estaciones del AVE, sin que el gobierno en funciones ni las instituciones del Estado, hayan hecho nada para evitarlo, los franceses, una vez más nos toman la delantera.

Vean un claro ejemplo, recogido del portal informativo aplausos.es: «El Senado francés solicitará la reunión de una comisión de investigación parlamentaria en torno al movimiento animalista porque el Estado no puede quedarse de brazos cruzados delante de su crecimiento». Así lo concluyó un grupo de senadores durante el coloquio organizado en la Cámara francesa por el Observatorio de las Culturas Taurinas con el apoyo de la Unión de Ciudades Taurinas de Francia sobre el tema 'El Hombre y los animales: ¿hacia un conflicto de civilización?', que reunió días pasados a representantes del mundo taurino, del agrícola y de la caza en todas sus vertientes, así como los circos.

La portavoz del grupo, la senadora de las Landas, Danielle Michel, del Partido Socialista, en nombre del senador Jean-Louis Carrère, del mismo partido, aseguró tras finalizar el coloquio que: «Pediré, con numerosos otros senadores, que una comisión de investigación parlamentaria se reúna para estudiar la realidad de este fenómeno preocupante cuyas ramificaciones y financiación se extienden por el mundo entero».

Por su parte, el presidente del Senado, el republicano Gérard Larcher, declaró en su intervención: «Considerar al animal como una persona tendría como consecuencia la liberación de los animales, romper la comunidad de destinos que une aquellos con el Hombre, o reducir el Hombre en un ser idéntico al animal, lo que no es para mí de recibo. País de los derechos humanos, Francia no debe de permitir que éstos sigan siendo ofendidos», añadió el senador.

Desde aquí, movimientos como los que se han activado en Francia, se echan de menos y muchos más cuando vemos con perplejidad que ante los insultos y amenazas de los animalistas hacia los aficionados, estos no cuenten con protección alguna.