Las Provincias

La política y el fútbol

La RAE define la política como «orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado». El fútbol entra de lleno en dicha definición, por lo que se comprende que las actitudes y declaraciones de futbolistas puedan generar polémica. Gerard Piqué, impresionante jugador, ante las pitadas al himno nacional manifestó: «La gente expresa un malestar, porque que silben indica un malestar. Yo también me haría la pregunta desde el otro lado: ¿Por qué pitan?» Piqué desde hace tiempo viene alineándose a favor del referéndum en Cataluña asistiendo a la Diada y tildándola de «día inolvidable». Ha jugado con la ambigüedad recibiendo pitadas generalizadas en diversos campos de fútbol españoles por sus manifestaciones, su antimadridismo torpe o la declaración de «¡Españolitos, ya os hemos ganado vuestra Liga. Ahora os vamos a ganar la Copa de vuestro Rey!»

Piqué, si fuera coherente, debería preguntarse por qué su historia de la camiseta ha provocado una ola de censuras en las redes, es decir una pitada cibernética. Piqué lleva camiseta térmica y encima se pone una camiseta de manga larga a la que corta las mangas. ¿Qué sentido tiene cuando hay camisetas de manga corta, eso sí, con ribete rojo y amarillo? Abandonará la selección después del Mundial «porque está harto». Es como si una pareja que no se soporta decide divorciarse cuando pasen dos años. El independentismo, aunque Piqué trate de ocultarlo, debe llevar aparejado no querer jugar con la selección. Acabemos con la hipocresía. En la vida hay que alinearse claramente, OTAN sí, OTAN no. La ambigüedad no puede ser el parapeto del cobarde tras el que se esconden las convicciones.