Las Provincias

Baja estofa en las redes

Baja, muy baja, estofa, basura maloliente, crueldad unida a la estupidez y... no sigo por no escribir insultos y caer de ese modo en la misma 'negrura' ética de los autores de los mensajes en las redes sociales deseando la muerte del niño Adrián -enfermo de cáncer- porque es partidario de los toros y le gustaría ser torero o al menos torear un toro. ¡De llorar ante tal ignominia!

¿Que a uno no le gusta la tauromaquia? Pues que no acuda a las corridas. ¿Que uno piensa que allí se maltrata al toro? Pues que dirija sus esfuerzos hacia la defensa de los animales. Y merece respeto máximo quien opina de ese modo -los animalistas-, como también los taurinos. Porque si no existe respeto al pensamiento y a la expresión de éste, cuando se habla de libertad se está mintiendo, se está aludiendo en realidad a una 'dictadura', a una postura profundamente irracional: yo soy el único poseedor de la verdad, el único ser inteligente, y los demás me parecen tontos e ignorantes, como mínimo.

Y cuando se emplea el insulto y la injuria, a esa gente no hay que hacerle ningún caso. Cero tolerancia con la bajeza moral, unida a la estupidez y a la crueldad. Y de esa bajeza -y basura-, del insulto y las injurias, están llenas las redes sociales. Muchas veces bajo el anonimato, desde la cobardía.

Ante semejante actitud, no basta con acudir a la Justicia para que las leyes se apliquen y pongan a cada uno en su sitio. Se precisa, además, la reacción unánime de quienes participan activamente en las redes sociales. El rechazo absoluto hacia los indeseables que inundan este canal de comunicación de basura e ignominia. Me resulta increíble el furor de determinados animalistas. Ya me gustaría que se esforzaran -con respeto- en ayudar a los refugiados.