Las Provincias

El reto de llegar a viejo

Contaba una amiga que conoció un hombre que un día se dio cuenta al mirarse al espejo que ya se había hecho viejo. Y el hombre lo llevó tan mal que decidió no salir a la calle nunca mas. Y así fue: murió en su casa.

Llegar a viejo hoy en día es un reto pero no tiene por qué ser una tortura. Siempre decimos que esperamos la jubilación para dejar de tener problemas y hacer lo que queremos. Pero esta jubilación deseada surte poco efecto. Es verdad que remiten algunos problemas. Lo mas curioso es que cuando no los tenemos los buscamos. No podemos vivir tranquilos con problemas ni tampoco sin ellos. Así es el ser humano de contradictorio.

Llegar a viejo es una reválida que todos deberíamos pasar con cierto optimismo. Pensar que nunca se para el reloj y que una sincera caricia de alguien que nos quiere o acompaña es suficiente motivo para rejuvenecer y salir a ver la vida en la calle con la ilusión de un niño cuando nos ayudan a subir al carrusel de la alegría.